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lunes, 19 de febrero de 2007

   La playa

La cuestión es que no me gusta la playa. No me gusta. No me gusta para nada. No sólo no me gusta, sino que la detesto. La detesto como detesto, no sé, no se me ocurre nada que deteste tanto. Sí, ahí está, la detesto como detesto al papa. Bueno, no es que lo deteste por ser el jerarca supremo de la iglesia católica, ni nada de eso, no crean, si yo de chico iba a misa con mi abuela. Que se yo, me cae mal que siempre use la misma ropa, y que tenga su propio país, y que encima lo elijan otros ñatos vestidos igual con todo el rito de la fumata y no sé que otras pavadas. ¿Por qué no votan todos los vaticanos? Con boletas y cuarto oscuro, como la gente civilizada. Y ese ejército de pacotilla. A quién quieren asustar vestidos así. Si yo fuera el presidente de Irán saciaría mis delirios napoleónicos invadiendo el Vaticano. Y obligaría a todos los cardenales a usar una bermuda y una camisa hawaiana. Y prohibiría cualquier práctica relacionada con una religión racista, sexista, homofóbica y ridícula como la católica.

Releo el párrafo anterior y no entiendo como llegué a decir semejante barbaridad. Eso me pasa por irme por las ramas. Tranquila abuela, ahora lo borro. Pero volvamos a lo central: no me gusta la playa. Bueno, en realidad no me gusta tal como la conozco. Por razones que no viene al caso aclarar (no, no insista, no viene al caso, así que basta de llenarme la casilla de correo intimándome a que las aclare) desde hace muchos años vivo en una ciudad con playa. Miren, como quién no quiere la cosa, se enteraron de un dato personal de uno de los que escribe en este blog. (¿Cómo? ¿Qué ahí arriba dice de donde soy? ¿¡Y quién lo autorizó!?) ¡Sí, señor! Vivo en una ciudad con playa y hablo mal de la playa. ¡Ja! Ya me imagino la indignación del Secretario de Turismo, las cartas de lectores a los diarios, las llamadas a los programas de radio y las encuestas de todo tipo (¿Ud. que piensa de lo que dice este señor? a. Está de acuerdo, b. No está de acuerdo, c. Esta encuesta es para hacerle sentir que nos interesa su opinión cuando en realidad estamos ocupando un espacio que no sabíamos con que llenar porque el gobierno ya nos sobornó para que no habláramos sobre ciertas cosas y no nos interesa lo que usted opine porque usted no sabe nada). Lo lamento, y para completarla, enumero las condiciones que debería cumplir una playa para que yo pudiera considerarla un lugar agradable:

1º) Arena limpia: sin jeringas, ni yerba, ni popó de perro, ni popó de humano. Blanca y finita en lo posible.
2º) Mar transparente y cálido. CA - LI - DO. Jamás me bañaría con agua helada en la ducha de mi casa, no entiendo por qué me va a gustar bañarme en un mar helado. No sé yo soy así.
3º) Mínimo viento y clima agradable: calor pero sin sofocar.
4º) Sectores libres de arena y de sol, con una mesa y un par de sillitas simplecitas (tampoco voy a ponerme a pedir un sillón como éste, soy razonable).
5º) Algunos elementos de distracción para cuando eso de estar sin hacer nada empiece a aburrir un poquito: revistas, alguna película, el flipper de "Los locos Adams".
6º) Y si se puede (sólo si se puede repito), nada de tipos ni minas feas.

Me parece que no soy muy exigente. Incluso me dicen mis allegados que en algunos lugares del mundo hay playas que se ajustan a mis parámetros. Y estoy seguro que sí. Una vez más, la culpa no la tiene uno sino el secretario de turismo local. Y el papa, aunque me duela decirlo y no sepa bien por qué.

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PUBLICADO POR Chester J. Lampwick | 20:33

7 comentarios:


Anonymous Anónimo ha dicho...

Hola, casi por casualidad cai en este blog y encontre algunas cositas interesantes y otras no tanto como es de esperar, no puede ser todo bueno.
Me detengo en este articulo por algo simple, como se puede ofender de esa manera al papa, que necesidad hay de hablar mal de alguien tan puro como él, no señor, no es el camino hacerse el rebelde para conseguir algo de efimera fama.

21 de febrero de 2007, 21:39  


Anonymous Anónimo ha dicho...

si, es verdad, cómo vas a insultar al papa que fue de la juventud nazi???

22 de febrero de 2007, 14:04  


Anonymous Anónimo ha dicho...

Amo de la playa el sol en mi espalda, que me hace ronrronear como un gato. Adoro meter distraidamente el pie en la arena calentita, sentir que vuelvo al vientre materno cuando me meto al agua y todos los sonidos se suspenden...amo de la playa el ruido de las olas y el viento eternamente marplatense.
Amo saber que alguna vez me revolqué por ahi y alguna vez lo volveré a hacer. Y bue...ce la vi

28 de febrero de 2007, 20:29  


Anonymous Anónimo ha dicho...

Oye, tu tienes trabajo? porque noveas que si hai que tener tiempo para pensar en escribir una chorada asi! y el papa... ni me va ni me viene pero respeto las otras religiones! seguro que eres un amargado sin amigos

24 de mayo de 2007, 11:53  


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

Nuestro primer troll anónimo!!
Ahora sí esto es un blog con todas las letras.

Bienvenido troll anónimo!

24 de mayo de 2007, 20:14  


Anonymous Anónimo ha dicho...

che, anínimo tenés algunas faltitas de ortografía. Tampoco debés estar muy ocupado para estar leyendo y comentando esto, no?
Además, perdón que te diga, pero el papa es una institución nefasta que no tiene nada que ver con el verdadero cristianismo, ni con el mensaje profundo de Jesús.
una cañita y salú!
Bonita Pietila

25 de mayo de 2007, 13:30  


Anonymous Anónimo ha dicho...

donde dice anínimo jajaja debería decir anónimo
Bonita

25 de mayo de 2007, 13:31  


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