viernes 13 de abril de 2007
97-Relatos-97
 Motivados por la extraordinaria repercusión del cuentito sobre las ranas en la crema y la acalorada discusión que generó entre nuestros lectores y -para qué negarlo- por las ideas obtenidas en nuestra habitual "gira inspirativa" por otros blogs, Nunca hubo una vez tiene el agrado de presentar el proyecto-concurso "97 relatos 97".
El mismo consiste en solicitar a nuestros lectores que nos envíen relatos de su autoría que -como único requisito- estén compuestos por 97 palabras. Ni una más, ni una menos. Noventa y siete. El objetivo es obtener 97 relatos de 97 palabras que serán publicados, a modo de antología, en un blog creado al efecto, para luego -mediante un proceso que aun no hemos determinado- elegir los mejores.
Así que los invitamos a que nos remitan sus relatos de 97 palabras, a través de los comentarios o a través del mail institucional de Nunca hubo una vez.
Tengan en cuenta que esta es una apuesta riesgosa: es muy posible que sólo lleguen unos pocos relatos. Eso me obligaría a escribir muchos cuentitos para luego enviarlos con distintas firmas. Si no, Verloc podría deprimirse demasiado y cometer locuras que incluyeran verbos reflexivos tales como ahorcarse, dispararse, clavarse u otros similares.
Para los que aun no sepan de que se trata todo esto, preparé un listado de preguntas y respuestas posibles. Algunas preguntas son muy tontas, así que no supe bien como responderlas.
¿Por qué 97 palabras? Porque es un número primo. Y porque 97 relatos de 97 palabras da 9409 palabras. Y ese es un número de lo más simpático.
¿Dentro de las 97 palabras se incluyen las del título? Sí. Y si usted tiene por costumbre cerrar sus cuentos con alguna palabra tipo "Fin", también se cuenta. Pero la firma, no.
¿Hay algún otro requisito? ¿Puede escribir sobre lo que se me dé la gana? El único requisito es la cantidad de palabras. Con eso seremos muy estrictos. Tenemos un equipo de fleteros experimentados que contarán las palabras una a una, mientras se las lanzan cual si fueran cajones de cervezas. La temática es libre. Este es un blog familiar, así que en lo posible no se desubiquen demasiado con sexo, asesinatos y esas cosas. Pero si no se les ocurre otra, mándenlo que le vamos a hacer.
¿Los puntos son palabras? ¿Y las comas? No. No. Ni nada que haya arriba en las teclas de números de sus teclados.
¿A partir de cuándo se puede enviar los relatos? Ya. ¡YA!
¿Puedo enviar más de un relato? (pregunta enviada por The Bug) Si usted tiene pensado enviar 97, avísenos que damos por cerrado el asunto.
¿Hasta cuándo dura el concurso? Hasta que recibamos 97 relatos. O 20, lo que suceda primero.
¿Hay premios para los ganadores? Por supuesto. Muchos. La publicación del cuento usando una fuente linda y en negrita. El codazo al compañero de trabajo al grito de "¡Mirá! "¡Mirá!". Un mejora importante en la autoestima (no me digan que no, estas cosas siempre nos hacen sentir bien). Un punto a favor cuando intente convencer a su pareja de que hizo bien en dejar al otro/a por usted. Y burlas a cuñados y otros parientes molestos.
¿Quién elige a los ganadores? Aun no lo sabemos. Ustedes. Nosotros. Un escribano de esos de la tele.
¿Por qué tiene que haber ganadores? ¿No podemos simplemente participar en el proyecto? Eso mismo pensamos en un principio. Pero el equipo de marketing nos explicó que si no hay una motivación de este tipo nadie quiere participar, porque todos íntimamente se creen mejores que los demás y no les gusta perder oportunidades para demostrarlo. Así que no nos queda otra que elegir un primer puesto, un segundo y un indeterminado número de terceros.
¿Podemos incluir una referencia en nuestros blogs? Pueden. Y deberían. Si quieren incluir el logo y un link, copien y peguen el siguiente código:
(si lo prefieren sobre un fondo de otro color o de otro tamaño, avísenme)
¿Podrían darnos un ejemplo? No sólo un ejemplo, sino que este relato va a ser el primero de los noventa y siete. No voy a andar escribiendo al pepe. Ahí va:
Uno dos tres Cuatro cinco seis siete "ocho nueve" diez once doce trece catorce (quince dieciséis) diecisiete. Dieciocho diecinueve veinte veintiuno, veintidós veintitrés veinticuatro veinticinco veintiséis veintisiete veintiocho. Veintinueve treinta treinta y uno treinta y dos treinta y... tres. Treinta y cuatro treinta y cinco ¡treinta y seis! treinta y siete treinta y ocho treinta y nueve cuarenta cuarenta y uno cuarenta: y dos cuarenta y tres cuarenta y cuatro ¿cuarenta y cinco? cuarenta y seis cuarenta y siete cuarenta y ocho -cuarenta y nueve- cincuenta cincuenta. Y uno, cincuenta y dos cincuenta y tres cincuenta. Fin. C. J. Lampwick
¿Curioso, no? Con noventa y siete palabras sólo llego al cincuenta y tres.
Bueno, acá nos quedamos esperando. Y como bien aprendimos de los artistas de la rambla marplatense, no seguiremos escribiendo hasta que no nos llenen la gorra de cuentos.
Actualization: Acceda a todos los artículos relacionados con este concurso haciendo click acá. No, ahí no, acá.
Etiquetas: 97-relatos-97
PUBLICADO POR Chester J. Lampwick | 23:09
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108 comentarios:
Madeína
(De: made in Argentina)
Término otrora utilizado en ciertas regiones del país vasco (San Sebastián especialmente) para referirse a los productos de industria argentina. Durante mucho tiempo se creyó que no quería decir otra cosa sino “dulce de leche” y hubo quienes lo relacionaron a una proteína inusual a descubrirse en la yerba mate y quesos de oveja sudamericanos. Corría el año 1996 cuando su pronunciación en voz audible fue prohibida en la Guipúzcoa por motivos que se desconocen, si bien algunos creen que la proscripción se debió al simple desuso.
Ver también: aquerimbo, nudmiciente, esnámido.
Muy bien Chester, aquí estoy, también por derivaciones de la mención de Podeti. Me parece muy interesante lo de los 97 relatos. hace un tiempo alguien me comentó que estaba en busqueda de 100 cuentos de 100 palabras y caolaboré con uno...
En fin, le saco tres palabras que sobren y te mando mi relato, ¿o tiene que ser original?
Suerte!
No importa si gano, si pierdo o si no lo lee nadie, simplemente quería decir lo que voy a mandar ahora, y de paso tiene 97 palabras (ring-raje y ring-queda se cuentan como una cada una eh!):
Amigos
Caminar por Parque Luro, jugar al ajedrez 3 partidos seguidos, tomar un “sin parar” y comprarle “bananitas” a la calentona del kiosco, merendar Cindor con alfajorcitos de chocolate, tocar un rato la guitarra, comentar algún libro de ciencia, jugar al Atari o a la Commodore, llamar por teléfono a la del 726470, jugar al ringraje y al ringqueda, escribir cartas anónimas a los vecinos, tirarle botellitas con productos químicos a la pared de al lado, tirarle petardos al techo de chapa, jugar Street Fighter en el video de San Juan, tomar café con leche hasta reventar...
Chester, su idea es excelente, y espero llegar a participar, trataré de escribir algo lindo, o aunque sea algo, en estos días.
Y dígame, Don Chester, ¿se puede mandar más de uno?
Digo, porque juntar 97 no debe ser poca cosa.
Al final del camino
Atrás del bosque de todos los cuentos, corre un camino. Sinuoso a veces, recto por tramos, se supone infinito.
Cuentan que un dia un hombre se propuso llegar al final del camino. Empezó de niño, de tal modo que andando el camino anduvo también la vida. Según un manuscrito encontrado en su mano, a los 90 años pudo ver fugazmente la meta.
Lo que nadie dijo es que al final del camino está el arte, y que ese hombre es todos los hombres, y también es todos los caminos.
Ojalá pueda llegar alguien.
Mantis: gracias por el aporte. Es evidente que usted tiene gran facilidad para escribir lo que sea con calidad. Qué envidia. Por las dudas pregunto: ¿No va a venir Mux a rompernos el blog a patadas, no?
Martón: Mande lo que quiera nuevo o usado. Sin ir más lejos este concurso se nos ocurrió quitándole tres palabras y tres cuentos a ese que usted menciona.
Wolfskehl: Voy a pasar su relato al comité de fleteros para que decida si rinraje es una palabra o dos. Para mí que son como cinco. Gracias.
Ailin: Si yo fuera una mujer y usted un varón, le respondería: "Escriba algo, lindo".
The Bug: agregué su pregunta y la respondí en el cuerpo del artículo. Gracias por el apoyo.
No sebe ser entendido como una amenaza, pero estoy preparando el mío. Pronto se los mando, estoy en la etapa de pulidaje o pulimento, como les guste más.
Un abrazo, Diego.
A ver si entendí, Sr. Chester:
¿No contento con despertar SU monstruo ancestral, ahora está aguijoneando al MÍO?
Ah, olvidé firmar.
El comentario de las 19:33 es mío.
Anai Le
A pesar de la animadversión de los críticos literarios (otarios y fantoches) hacia mi obra, envio a concurso este humilde relato. "No se haga tanto el humilde, que no es Ud. tan grande" me dijo uno.
Overnight
Comienzo a cruzar una plaza vagamente iluminada; la noche es abismal, interminable. La fina silueta de un gato recorre la baranda de un balcón. En el bar los parroquianos sueltan gritos y carcajadas, intento no oirlos; parece que ofenden a algo o a alguien. El estoicismo de un naranjo me detiene. No tengo sed ni hambre, pero extiendo un brazo para recoger una de las naranjas.
Una figura sale a mi encuentro.
Un golpe seco y siento el pedregoso suelo en la mejilla, voy a morir.
A lo lejos se escucha la sirena de la ambulancia.
Bueno, bueno. Nos pusimos borgianos. Falta que vengan los kafkianos y se arma la rosca.
Uno de los ocho: A la miércole... ¿ya le avisé que al participar acepta ceder a Nunca hubo una vez el copyright de su obra?
Diego: Por lo que leí en su blog, puedo intuir que su relato no va a tener desperdicio.
Anai Le: ¿Me cree si le digo que todo esto es una farsa para despertar a su monstruo?
El autor ha eliminado esta entrada.
Bueno, ahí va el primero:
La rodeó como quien rodea una plaza: la gorda Rosario deleitaba los ojos como un budín, era tan pícara como una zorra y hacía cuatro días que pasaba, todas las santas tardes sin olvidarse de ninguna, por la misma esquina. Cuanto más calor hacía, más guerra quería la gorda. Estábamos en febrero y la térmica no bajaba de 35º, así que la situación en el barrio parecía transcurrir como si debajo de cada baldosa hubiera un tostador y pendiendo sobre nosotros, una condena a muerte por deshidratación.
Rosario ansiaba, como ese sol achicharrante, derretirnos. Pero de pasión.
Bueno don Chester, aquí va mi primer relato.
El Gordo
Desde cuarto año me llamaban “el Gordo”.
Dogor, Bola, Inflado, Boludón.
El que más me molestaba y humillaba era Giménez.
-Che, boludazo, se te rompió esto –dijo un recreo entre risas mientras rompía mi sexta escuadra.
No lo pensé.
Le partí el tablero de dibujo en el lomo, le metí un puntín en las bolas y una vez ovillado en el piso le puse tantas piñas y patadas que los padres tuvieron que reconocerlo por el ADN.
-No importa, –le dije satisfecho- ya estaba medio rota de antes.
Desde ese día volví a ser Ricardo.
Y yo que pensé que me había salido uno de Paulo Coelho sin estrenar.
Don Chester, lo prometido es deuda, avise cuando se le llena la gorra, no voy a andar mandando cosas que luego rebalsen.
MSN
Hola, por favor, ¿hay alguien ahí?
Mierda, todos mis contactos están desconectados.
¡Por favor! Qué alguien se conecte antes que me descubran.
Me secuestraron. Ayer, por la tarde.
Me encapucharon y me metieron en esta pieza, que debe ser una vieja oficina.
Ahora me dejaron encerrado y solo, me dijeron que por un rato, pero en cualquier momento vuelven.
Probé esta computadora: enciende y tiene internet.
¡Pero nadie está conectado al puto Messenger!
No puede estar pasándome esto...
Casi no puedo ver la pantalla, por los nervios.
Si me descubren me matan.
Dios, ya están volviendo.
Una más, amparado en que el título contaba entre las palabras del relato.
Ah, y usted cuando quiere me corta, ¿eh?
La verídica historia del triste funcionario que baja a la calle a comprar cigarrillos pero se topa con la insidiosa realidad que le ofrece el dependiente del kiosco en donde habitualmente realiza sus compras puntualmente todas las mañanas a eso de las siete y cuarto, rumbo a su aún más triste oficina donde pasará el resto del día tapado por pilas infinitas de papeles que por quince minutos evade fumando un cigarrillo a media mañana en el frío patio.
-Hola, José. ¿Me das un paquete de Marlboro 10?
El quiosquero lo mira.
-¿Sabés qué? No me quedaron.
Usted siga nomás, cuando lleguemos a 97 le aviso. Y si nos pasamos empezamos de nuevo.
Le confieso que yo había pensado en escribir un relato que fuera sólo título. Claro que inspirado en un comentario que usted había dejado hace un tiempo en lo de podeti. Así que no puedo patalear.
¡Gracias Bater por el aporte y por el apoyo al proyecto!
Me encanta el proyecto.
Estoy preparando mi relato para enviarles.
No puedo parar de reirme con lo de "Hasta que recibamos 97 relatos. O 20, lo que suceda primero."
Saludos
Ah, si.
Ese comentario también estuvo en Boomerang.
Espero que no lo tome como un plagio a mi mismo.
Que Mux viniese a su blog a romperlo a patadas es más privilegio que otra cosa.
Ya quisiera yo que Mux me rompiese a patadas el mío. O que me rompiese a patadas a mí... cuando tenga un hijo se lo voy a llevar a Mux para que me lo faje, pero sólo si se porta bien.
Estoy en un brete, Chester: si le creo, usted es un farsante; si no, un mentiroso.
No sé cómo diantres voy a salir de ésta.
Anai Le
De cómo decir poco en 97 palabras
Ojalá contara yo con el don
De tener semejante talento
Como la gente que escribe en el blog,
Que además sigue en aumento
Puedo escribir tantas palabras
Y ordenarlas de alguna manera
Pero debo decir “abracadabra”
Para que sea lo que se espera
Y tal vez ni siquiera así,
Me siento un poco raro,
Pierdo media hora aquí
Aunque mi tiempo no es tan caro
Voy llegando a noventa y siete
Y ahora pongo cualquier cosa
Y aunque a alguno un poco lo inquiete
Gane o pierda, no me importa
Ya les mandé a su dirección de gmail las 97 palabrejas coherentadas a fuerza de simpatía.
Pregunto, viendo como viene la mano, ¿debo postearlo aquí en los comentarios también? porque miren que no tengo problema, ¿eh?
A falta de otra cosa les dejo un saludo.
No tengo compañero de trabajo. ¿Igual puedo participar?
La flor
Cierto día, Ariel salió como siempre a recorrer la estancia de su abuelo. Pero ese dia fue distinto. Perdida entre otras, como escondiéndose, encontró una flor inmensamente bella.
Con cuidado, la tomó en sus manos y la llevó a la casa, para mostrar el maravilloso hallazgo a Don Luis. El anciano quiso ver la flor, mas cuando Ariel abrió las manos, no pudo ver nada.
El niño recorrió entonces toda la estancia preguntándole a toda persona sobre la flor, pero nadie más podía verla.
Ariel entendió que hay bellezas que ciertos ojos no pueden ver.
Llegue de la mano de http://mantantirulirula.blogspot.com/2007/04/97-relatos-97.html
Y que bueno lo que encontre, me prendo con un cuentito que tiene cosa de un año, de 97 palabras, y 497 caracteres (?).
Mi Ángel Negro
Reapareció dulcemente después de un par de horas, vestida ya solo con un lienzo negro y unas finas tiras amarillas colgando en los cabellos. Parecía salida de un paraíso infernal, de los suburbios del mismo cielo. Cuando se percato de mi presencia, se quedo inmóvil por unos instantes (erguida sobre su propia sombra), inmensamente tierna.
Vacilo, frunció las cejas, y trago un poco de saliva, para después envestirme con su cuchillo cientos de veces sin compasión. Al final, arrodillada y extasiada, sonrió sádicamente y durmió. Mientras yo me desangraba -¡de amor!- a su lado.
No se si se puede poner el tag de las negritas, pero por si las moscas, no los cuenten ! xD
Nos leemos.
No era verano, pero el calor lo agobiaba. El sudor le recordaba que no podía despojarse de la corbata gris. La pesadez de un día húmedo en una habitación sin ventanas hacía más pesada la rutinaria tarea que desarrollaba desde hacía quince años. Ayudaba al incordio el ruido suave, pero reiterativo hasta el hartazgo, del ventilador, que tenía allí más tiempo que él mismo.
La vista empezó a nublarse, el sonido torturante cedía, el vaso de agua se volcó golpeado involuntariamente por la mano al caer. Ya no tenía calor. Misión cumplida. No había requerido tanto coraje.
Ya está habilitado el blog en los que vamos publicando los cuentitos:
97relatos97.blogspot.com
Hay unos cuantos publicados, pasen, lean y comenten.
Wolfskehl, Uno de los ocho y Facundo: Gracias por los aportes. A la noche los agrego a la colección.
Mantis: Usted va a ser un gran padre. Me parece que le voy a encargar la crianza de mis hijos, pero sólo si se portan bien.
Anai Le: Sus comentarios siempre son una maravilla. Si no escribe ningún relato me va a obligar a juntarlos todos y elegir 97 palabras al azar.
Diego: ya lo recibimos y lo publicamos. Gracias.
ElTeta: ¿Pero parientes molestos debe tener, no? Si no, de última, puede burlarse de los demás participantes.
Leyenda
Un pequeño grano no es la muerte, pensaba mientras le agregaba mayonesa al menjunje que tenía por delante a la hora de la cena.
La frente le brillaba satinada, por la grasa que despide por sus poros y las trenzas (que usaba por pereza, porque ya ni recordaba lo que era darse un baño) le rozaban el vestido. Lo dejaban maculado.
No hacía asco a la manteca, aceite o crema. Era el ser más desagradable del planeta pero mágicamente se transformó en ejemplo. Le salió una larga barba entre sus granos. Fue mazorca cosechada en verano.
¡Entonces yo podría ser integrante del jurado!
(A los del jurado mucho mucho no les da.
Aparte yo no podría escribir algo tan bueno como lo que ya ha salido.
¿Notó la calidad de monstruo ancestral que tienen algunos?
Otra cosa, creo que por allá están con el agua al cuello. Cualquier cosa, le mando el Nautilus.)
97 milésimas de segundo
Voy al traumatólogo, me va a sacar un yeso.
Una señorita me obliga a mirarla demasiado.
Cuando salgo de mi distracción, uno de mis pies sale disparado hacia atrás.
¿Qué habré pisado? ¿Cáscara de banana? ¿Caca de perro? Cuánto resbala, ¿será aceite?
Trastabillo pero confío en que mis conocimientos de judo me ayudarán.
Tarde recuerdo que estoy enyesado y con el brazo en cabestrillo.
Me hago lío con el pañuelo... mi otro brazo no me alcanza para frenarme...
TRAC
Es una situación cómica, irreparable y dolorosa.
-Sí, doctor, vengo a que me cambie el yeso de brazo...
Pablo Mario Gambino
Bueno Anai, si no va a escribir, no me parece mal que usted sea jurado. Lo hablo con Verloc y le confirmo.
Aquí va mi aporte:
Vivir como los canguros, de impulso en impulso. El deseo es la sangre y la salsa, el colador de fideos y los fideos mismos. Hay una patria devastada, y un tomatito cherry supurando ventajas que no les interesa demasiado a los magnates. Hay marsupiales que negocian con el deseo, te dan un motivo para vivir, pero te quitan la vida. El negocio es redondo como un disco de vinilo que solo los que tienen tacto escuchan, y que los ciegos no ven girar. Entonces claro, la orquesta está, pero, nadie la llora, por más bonita que sea.
Volver o no volver
Sigo pensando en volver, pero me enrosco en una espiral que no sé si es hacia adentro o hacia afuera. Lo que es seguro es que es una espiral, porque paso muy cerca de donde estuve hace un rato. Serán círculos concéntricos?
Cuando daba por cerrado el caso hasta que algún viraje forzoso me hiciera verlo desde otra perspectiva, sá, vuelvo al tema de volver. y no sólo vuelvo al tema de volver, sino que vuelvo al tema de volver al tema de volver, que me preocupa más que volver o no volver.
Estimado, le mando mi cuentito
Yo nunca tome drogas. Luces, sonidos, extrañas formas
que se disuelven a mi alrededor
Yo nunca tome drogas. Las pulsaciones se aceleran. Un
gran rostro en el cielo me mira y su mirada
infunde temor.
Yo nunca tome Drogas. La gente pasa a
mi alrededor pero no los percibo. El tiempo se
transforma en una sucesión de instantes. El pasado no
existe el futuro no existe solo el presente que se
prolonga en forma cíclica y obsesiva.
Y ese rostro.
Que me mira
Desde arriba
Esperando con paciencia infinita
Mi muerte
Para devorar mi alma
Al final
Al fin…
La vieja tuvo razón. Desde que quedé solo temí que esto pasara. Y no es que lo quisiera, pero igual sentía curiosidad, y cuando Marta se fue con los chicos todo se complicó.
Ya entonces me parecía que no me escuchaban bien, o que me ignoraban. Sobretodo cuando Sánchez reprochó mis ausencias percibí que algo raro pasaba, si desde que murió tío Franco jamás falté al laburo.
Ahora que me acostumbré quisiera quedarme así.
¡Si mamá supiera!
Ya casi no comía, es cierto. Pero creo que fue de puro aburrido que al fin fui desapareciendo.
Lo de ser jurado era un chiste.
Usted insiste en sacar trote a una floja consuetidunaria como yo, Chester.
Bueno, aquí vamos:
Cosmopolitas
Él: Cuando fui a Nueva York la Estatua de la Libertad era verde.
¿Sabes por qué?
(La tenía casi donde quería. Ya la había iniciado en el ritual del tequila-sal-limón y la bossa susurrada con su guitarra nuevamente serviría como presente griego.
La anécdota de viajes era el golpe de gracia.)
Ella: (Tres tequilas dentro le indicaban nítidamente que sí, que quería a vida sempre asim con você perto de mim. Una respuesta impresionante y caería rendido.)
¿Porque había esperanza de que la libertad dejara de ser una estatua?
Él: Esteeee...
Es de cobre.
Digo: - Doctor, tengo que escribir un relato de noventa y siete palabras. Lo que piden en ese blog, ese que le conté el jueves, y resulta que me senté a escribir y no se me ocurre nada bueno.
-¿Y por qué tiene que escribir ese relato?. Me pregunta.
-Bueno, lo que pasa es que me enganché con eso, y me atormenta, no puedo concentrarme en nada, ya probé como veinte cosas distintas y nada...
-¿ Y usted qué piensa sobre esto?
-Nnno sssé, naaada, ¿qué le parece?
-¿Nos vemos el jueves?
Varios se han despertado inspirados. Espero que no hayan pasado una mala noche por culpa de este concurso.
Cieguito, Don Muzza y Martón: Gracias por los relatos.
Cieguito: nada que ver con el concurso: hay una persona que entra al blog con una resolución de pantalla de 1600 x 1200. El único. Y me intriga mucho. Me parece que es usted. ¿Es usted? ¿Cómo se ve la vida en 1600 x 1200?.
Anai Le y Sarlanga: Nuestro fleteros, que tienen mucha experiencia contando a ojo (no sé como hacen, creo que cuentan la base, cuentan las filas, las multiplican y le suman las de arriba), me informan que le están faltando algunas palabras a sus relatos. Por favor revisen.
Anai: Acabo de tirar a la basura los 10.000 afiches que la indicaban a usted como jurado. Adiós premio monetario para el ganador.
¡Sigan escribiendo! ¡Muy pronto habrá novedades!
Gracias a todos.
Parece un árbol
Miró para arriba y calculó más o menos cinco palomas por rama. Ciertos manchones verdiblancos manifestaban el por qué del tufo espantoso que atenazaba las narices de quien quisiera pasar cerca de ese tronco: las palomas no tienen como nosotros, el bar de la esquina, tienen el arbolito ese al que van, hacen sus sociales, y cagan. Sobre lo que sea, sin distinción de raza, credo, año de fabricación o alma, cagan.
“Este no es del barrio”, pensó, cuando vio estacionar un auto demasiado nuevo justo ahí, debajo del árbol peligroso, y cruzar rápido hacia la fiambrería.
El burlador de San Telmo
“Ana banana, cara de rana”. No había día en que la pobre Ana escapara de las burlas de Rufino. En la escalera que daba a las aulas, en el patio, una voz anónima gritaba en falsete y levantándose por sobre las de los demás, esa ignominia que la hacía transpirar frío y darle ganas de salir corriendo. O de no ser Ana.
Ella sabía que era él, aunque no lo viera gritando. El y su cara llena de pecas, consentido de las maestras por no tener familia, mentiroso profesional y ladrón de naranjas en los ratos libres.
es cierto Chester, se me volaron unas palabras, acá va la versión correcta:
Digo:
- Doctor, tengo que escribir un relato de noventa y siete palabras. Lo que piden en ese blog, ese que le conté el jueves, y resulta que me senté a escribir y no se me ocurre nada bueno.
-¿Y por qué tiene que escribir ese relato?. Me pregunta.
-Bueno, lo que pasa es que me enganché con eso, y me atormenta, no puedo concentrarme en nada, ya probé como veinte cosas distintas y nada...
-¿ Y usted qué piensa sobre esto?
-Nnno sssé, naaada, ¿qué le parece?
-Hoy no tenemos más tiempo, ¿nos vemos el jueves?
Doña Bater: las palabras del título también se cuentan, por lo que en su últimos dos relatos le están sobrando algunas palabras. Dígame si prefiere eliminar los títulos o modificar los relatos.
Sarlanga: Ahora sí.
Saludos!
Atajo a Les Tuileries
Una mañana, yendo al trabajo, me bajo del subte en la estación Malabia, como siempre Cuando el tren se aleja, miro a mi alrededor y descubro que estoy en la estación Les Tuileries del metro parisino. Salgo a la superficie, Obviamente, es el mercado de Les Tuileries, el D'orsay al otro lado del río. Vuelvo a bajar. Me cuelo por el molinete (no llevo €) y me tomo el primer tren. Al bajar en Concorde me doy cuenta que estoy en la estación Angel Gallardo. Ahora voy a tener que caminar 6 cuadras.
¿Alguien me puede recomendar algún fletero con estudios de contabilidad?
Los míos insisten en que hay 97.
Es verdad Anai, es que el tequila-sal-limón confundió un poco a los muchachos. Ellos prefieren el vino-tinto-y-gaseosa-sabor-naranja-de-1-peso-los-dos-litros.
Chester, si usted me lo permite quiero dirigirles un par de palabras a Anai Le.
Simplemente quería decirte que tus comentarios no tienen comparación, ni en este ni en otros blogs donde los encuentro.
Saludos.
Me parece excelente la propuesta. Acá va mi "97" (la voy a recomendar en mi blog)
Nací, respiré, lloré, comí, cagué, vomité, crecí, estudié, leí, escribí, amé, odié, envidié, disfruté, trabajé, sufrí, cojí, engendré, cuidé, peleé, discutí, viajé, miré, vi, oí, escuché, señalé, me escondí, escupí, enfrenté, no dormí, me empastillé, fumé, tomé, conocí, mentí, me aburrí, dormí, madrugué, cociné, lavé, barrí, jugué, gané, perdí, grité, empaté, ignoré, cumplí, falté, invertí, manejé, choqué, insulté, alabé, adulé, ironicé, pinté, corrí, caminé, oriné, me bañé, nadé, releí, comenté, publiqué, canté, bailé, festejé, me deprimí, me bajoneé, soñé, aluciné, obligué, perdoné, olvidé, añoré, recordé, embarqué, grabé, borré, llamé, corté, inspiré, planté, enterré, enfermé, me acosté, morí.
Ah! les puse título porque ví otros titulados, me dio cosita no ponerles nada y dejarlos huérfanos de nombre, pero mejor, sacádselos, pardiez, que no me gustan así.
Weltklang y SW2: Gracias por los relatos! Ya están incluidos en la antología.
The bug: Yo no sé como hace, pero Anai siempre tiene un comentario interesante para hacer. Para mí que hace trampa.
Baterflai: Los títulos eran muy bonitos, pero con esos maravillosos relatos alcanza y sobra. Gracias!
Eeeeeh, paren.
Pero qué elegantes son para decir "che, negra... quedate en el comentarismo".
La Cancillería se está perdiendo un par que ni les cuento.
Espérense nomás.
¡Les voy a tapar el paso Horcones con letras!
Y no.
No ando susceptible.
si soy yo! como me descubrió?
que otras cosas sabe de mi? me intriga mucho la cantidad de informacion que uno no sabe que está entregando
se ve fenómeno la vida en 1600. las paletas de los programas nunca molestan, quedan apiñadas por ahi a un costado y siempre hay espacio para trabajar (se gana MUCHO tiempo de trabajo al no tener que estar adaptándse todo el tiempo a un monitor de 15). las páginas web nunca se salen por abajo del monitor.
la vida es mas feliz.
comprenderá vd que no puedo andar forzando la poca vista que me queda. o inferirá que soy un concheto millonario que se gasta todo el dinero de papá en juguetes electrónicos. lo que prefiera vd. está bien.
No sé, acá el contador recolecta toda una serie de información que sólo sirve para que yo me impresione cuando alguien tiene una resolución de 1600x1200.
Si le interesa saber, presente un hábeas data en su juzgado amigo.
Anai: Si "¡Les voy a tapar el paso Horcones con letras!", se puede entender como "¡Voy a iniciar mi blog Horcones con letras!", anóteme entre sus lectores.
¿Se despertó de buen humor su monstruo? ¿Necesita que le prepare el café con leche?
La malamada.
Las más grasas van al bar a pata.
La banda larga. Canta la más salada. La afamada.
La banda manda saltar. La masa acata, salta.
La tanga marca las cachas a Carla. Facha la parla, la avanza.
Carla cala la banana. Facha calza. Gana.
Van a la casa, la abraza, arma la trampa.
Falta la chanchada. ¿Tardan? Nada.
La garganta a Carla falla.
-La plata, la tarasca. -manda.
Facha la faja, la amarra a la cama, saca armas. La mata.
La cana va. Facha raja a la lancha, al Paraná.
Agarran al Facha. A Batán.
elteta: Iba a escribir este comentario usando como única vocal la letra a pero no se me ocurrió nada. Así que: ¡Gracias!
Ay, Chester.
Esto se está transformando en un vicio.
Acá va otro más...
Second Life
Cuando morí llegué a las puertas del cielo. Me dieron el número 254.710.
Esperé mi turno y Dios me atendió en su estudio.
-Estuve mirando tu expediente. – dijo en forma pausada – Está bastante bien.
-¿Entonces puedo quedarme?
Dios me miró paternalmente.
-Nadie se queda. Acá sólo vivimos mi familia directa y yo. Vos te volvés.
Me alcanzó un libro.
-Tomá, elegí entre los disponibles.
Las páginas estaban llenas de fotos de personas.
Señalé un hombre de apariencia simpática y bien vestido.
“Hecho”, dijo.
Ese mismo día reencarné.
Espero que ser ese hombre me haga feliz.
No siempre...
No siempre la vida es color rosa
No siempre las flores me hablan
No siempre el orgullo es poca cosa
No siempre los pájaros cantan
No siempre sonrío al levantarme
No siempre bajo la lluvia canto
No siempre trabajo sin cansarme
No siempre sobre la calle bailo
No siempre el sol me ilumina
No siempre el cielo me abraza
No siempre la gente me estima
No siempre desarmo mi coraza
No siempre el mundo es tan bello
No siempre mi corazón está en llamas
No siempre sucede todo aquello
Sino sólo cuando tu me amas
Altata: ¡andá a cagar!, andá a afanar más allá.
¿La plata vas a gastar para ganar acá?
Parála papá.
Vas a mandar las vacas más caras
para la matanza mañana a la mañana.
Ah, ¿vas a zafar?
Salta la laucha...
Jueves
-¿recuerda eso de las noventa y siete palabras?... eso que hablamos el martes... bueno, escribí algo...
- ¿Ah sí?
- Sí, primero me gustó, me pareció bueno, ahora lo releo y me parece una gansada
- Ahá, ¿y por qué?
- No sé, no tiene nada de original, no es interesante, ni gracioso, ni va a emocionar a nadie
- ¿Y para qué lo escribe?, me dice con vos de aburrido
- Y... para ser alguien, para eso escribo, para ser alguien
- ¿Sí?, ¿y cómo es eso Marcos?... ¿me dijo que se llamaba Marcos verdad?
que no se vaya "un dos tres" es fuente de inspiración para todos.
Participo con otro cuentito =)
Bajo la sombra de un Ombú.
Bajo la sombra de un ombú te quedaste dormido (el mundo pareció detenerse en ese momento) y sin que te des cuenta, un conejo de cola negra corre por su vida detrás de los arbustos, saltos ornamentales de un pejerrey en el lago, dos patos comentan la rápida visita da una rana a varios camalotes, un grupo de chicharras reciben a un teró con una serenata en un lapacho cercano, y ella aparece en tus sueños vestida de blanco, tu chinita vestida de blanco frente al cerco allá en la casa.
Vamos que llegamos eh !
¡Gracias The Bug, Wolfjrejer (perdóneme, me cansé de copiar y pegar su nick), Sarlanga y Facundo!
Cieguito: "Uno dos tres" no se va, sólo que no participa en el concurso. ¿Revisó la cantidad de palabras del último relato que envió?.
Al que hizo en comentario todo con a: Se le escapó una "u" en "laucha". Siendo tan fácil su reemplazo por "rata" (o "rana" o "araña") sospecho que fue a propósito. Claro que también es posible que yo haya imaginado una regla que el autor del comentario jamás precisó.
Le hago una consulta Chester (y a Ud. también Verloc). En mi blog estoy promocionando el proyecto y publico los relatos que envié al mismo. Alguien entro al blog y dijo que mis contribuciones eran malísimas. No discrepo en absoluto con el comentarista anónimo, pero me surgió una duda: los relatos, además de tener 97 palabras, ¿tienen que ser de buena calidad? Avisenme si sí, y retiro mis aportes. En caso de ser "no" la respuesta, acá va otro relato:
Claudia:
Te amo
Esteban
PD: estoy muy contento con el doctorado. Stratford me recibió con un clima muy agradable que dicen se va a extender hasta octubre. La habitación que renté es pequeña pero confortable, y sobre la ventana se asoma un tilo poblado de gorriones que madrugan con su cántico mientras me preparo el desayuno. La dueña de la casa es una mujer mayor muy amable, y solemos compartir largas conversaciones luego de la cena. Cada día te extraño más. Podría haber escrito todo en el texto de la carta, pero allí va lo más importante.
Además, Chester, me puede decir simplemente John, o JW (no debe confundirse con Johnny Walker), porque creo que ya entramos en confianza.
Se va la segunda (y rapidito porque ya veo al monstruo dando cabezadas frente al televisor):
El duelo
De pronto se abrió la puerta y apareció un joven desgarbado, desgreñado y encima desatinado, porque a quién se le ocurriría desafiar la férrea disciplina impuesta por el profesor Santelices - el Maestro del sacasmo- interrumpiendo la clase con tal desfachatez.
No exagero si digo que algunos se encogieron en sus asientos tratando de capear el temporal que se venía.
- ¡Disculpe que haya empezado la clase sin usted!- tronó Santelices.
En el centro de la sala, el nuevo giró apenas, lo miró por sobre las gafas y dijo con desparpajo:
- Está bien; que no se repita.
Nacemos y ya estamos nominados: somos un "bebé".
Después, trámites mediante, acuerdos familiares y negociaciones parentales ad hoc, recibiremos ese nombre que nos habrá de acompañar hasta que la muerte nos separe de la vida, pero no de él: polvo seremos, mas polvo nominado.
Palabras como parteras, palabras como receptoras de nosotros, emisores de palabras que nos mentimos y desmienten, palabras que nos paren, nos paran y nos parten, dividen, fraccionan, delimitan y confunden..
Después, muchos años después de ese primer fraccionamiento, nos preguntamos por qué siempre nos enamoramos a través de lo que fatalmente nos hiere.
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Sí, es un post muy viejo con un poco de vueltitas y tijera, pero eran casi 97 y no me pude resistir.
JW, Anai y Bater: Gracias!
JW: Mire, este proyecto no nos pertenece, sólo se nos ocurrió la idea. Pero es propiedad colectiva de los que participan, así que usted decide qué le parece adecuado enviar y qué no. Sobre el mensaje en su blog, sepa que cuando uno decide exponer su obra, también decide exponerse a las críticas. Y en la blogósfera, criticar es como respirar: no nos demanda esfuerzo y lo hacemos sin darnos cuenta. Sólo que algunos critican con mayor fortuna que otros.
Anai: Una vez que se despierta el monstruo, cuesta hacerlo dormir de nuevo. Vaya pensando cómo entretenerlo: los sábados a la tarde se pone especialmente molesto.
mandé un solo relato (volver o no...) y creo que conté bien, de hecho ya está publicado y no hubiera pasado por el riguroso e infranqueable auditor que es la matemática, pero si se refiere a mi post sobre monitores y resoluciones es un post sin intenciones de alcanzar ningún numero primo.
por lo demás quedo de vd para lo que guste mandar, unos cigarros, un kilo de yerba, una lata de dulce de batata, ahi fíjese lo que le sobra
¡Aún tenemos viernes, ciudadanos!
Aquí mando el último, en modo canción de cuna y hasta la vista, monster:
Equipaje
Es vieja y muestra un primer plano de la Casa Hombo.
La compré porque me recordó los globos de papel que mi padre descubrió en esa juguetería y que fueron una tradición familiar cada noche de Año Nuevo.
Entonces él dejaba de ser mi padre para transformarse en el tío de todos los chicos del barrio que se aremoliban ansiosos de ayudarle a desplegar ("con mucho cuidado, ¿eh?") el enorme globo, mientras él encendía el fósforo que iniciaba el espectáculo.
Cuando me despidan, sólo me llevaré esta foto y mi cartera.
Me gusta viajar así, liviana.
(Grumpf y regrumpf... ¡"ARREMOLINABAN"!)
Anai, en su segundo relato escribió "sacasmo". ¿Hay que corregirlo o es una abreviatura no convencional?
No haga mofa de mis dedos crespos, Chester.
Debía decir "Sarcasmo", así con mayúscula.
Y ya que está, en el primero la frase de Tom Jobim es "assim com".
Gracias
Que noticia, que noticia, el limbo ya no existe.
¿A donde fueron a parar?
¿Llego la crisis a los cielos? ¿Eran acaso okupas que ocuparon nubes fiscales? ¿Recién después de 2007 años desalojaron a los patriarcas? ¿Y los niños? ¿Que diría Platón cuando lo sacaban a patadas? ¿Destruyeron el barril -o debo decir hogar- del pequeño Sócrates? ¿Será que alguna entidad sin fines de lucro los demando por derechos de autor? ¿Estará Huxley detrás de esta movida? ¿O los descendientes de Wolfe? ¿Ambos? ¿Ninguno? ¿Será alguna remodelación de la vía directa al infierno? ¿Por qué tardaron tanto en definir algo que ahora sabemos que no existe?
Nos leemos.
Bueno, espero llegar a tiempo antes del cierre de inscripción. Un abrazo
Karmelo Restelli
LOS CHICOS Y LA ABUELA
A la abuela la mataron los nietos con un chiste.
En la familia de eso no se habla y las fiestas pasan en silencio.
Lamentablemente todos saben algo más de lo que quisieran saber.
Es que años atrás, a la abuela le habían regalado una heladera y cuando ella contenta la abrió, adentro se encontró con un enano que llevaba puesta la máscara del diablo y que cantaba una antigua canción italiana que la viejita no oía desde su infancia.
El chiste no era malo, pero la salud de la abuela si.
Vamos que llegoooooo....
La boda rota
Los mozos ya van vaciando las mesas, quitando los manteles y apilando las sillas.
Casi todos los invitados se han ido, excepto los borrachos de siempre en el fondo.
El auto de los flamantes esposos partió hace media hora rumbo al hotel para pasar su noche de bodas.
El novio, pasado en copas, va en el asiento trasero del auto aletargándose en un sueño, en un buen sueño.
Yo, la novia, sigo esperando como una tarada en medio de esta fiesta vacía que el novio, mi esposo, se de cuenta que se fue sinmigo.
Facundo: Su relato demuestra que en 97 palabras entran muchas preguntas. Me parece que para las respuestas necesitamos menos.
Karmelo: Gracias por su relato. Usted es uno de los participantes de lujo que tiene este proyecto. Me hace sentir más que orgulloso.
Bug: Metió el sexto sobre la hora. Con lo justo pero entró. Y con el suyo cerramos la recepción de relatos para el concurso.
Bug, usted está haciendo trampa. Invento la contracción "sinmigo" para que le den los números. Pero los fleteros no me la aceptaron. Así que va a tener que revisar su relato.
Un abrazo.
Puedo aportar uno?
bueno, gracias!
Puedo ser neurótica y un poco compulsiva. a veces algo obsesiva.
Pero vos sabes que, por ejemplo, paranoica no soyaunque ese día haya corrido treinta cuadras porque creía que me seguía el verdulero de la esquina, y no era así.
Pero lo que la gente comenta últimamente me esta irritando sobre manera, ¿que yo alucino?, es una de las blasfemias mas baratas que escuché.
Alucinar si entiendo bien, es ver algo que no esta, o escuchar voces, algo así, y yo no tengo nada de eso, ¿no es cierto señor de gris?... ¡señor!, ¿donde se fue?
Alma: Gracias por el aporte!
Lo incluiremos en el proyecto una vez terminado el concurso.
Saludos!
Ahi va uno aunque quede sin dentrar.
Palermodoja
Caminando por Palermo, Juan Carlos encontró un muchacho igualito a el, tanto que parecían hermanos gemelos.
Extrañado, se le acercó:
-“Disculpe, soy Juan Carlos; noté que usted y yo somos parecidísimos.”
-“No puede ser, señor. Juan Carlos soy yo”
-“Compartimos también el nombre! Fantástico.”
-“No creo. Sé bien que Juan Carlos hay solo uno. Ergo, usted debe ser yo, pero enfrente mío.”
-“Eso sería una paradoja espacial! Para que vea que somos personas distintas, le diré un secreto que usted comparte: yo antes era mujer.”
-“Curioso… Es una paradoja temporal, entonces . Yo seré mujer pronto.”
Chester, permítame esgrimir algo en mi defensa porque creo que se ha equivocado.
La palabra "sinmigo" no fue puesta para que me den las cuentas: de hecho en otras partes del relato metí uno o dos adjetivos extras porque me quedaba corto.
La palabra "sinmigo" es una expresión que utilizó una vez el sindicalista Herminio Iglesias en uno de sus discursos (puede chequearlo esta página, que usa esa misma frase como título: http://www.corrientesnoticias.com.ar/interior.php?nid=24363 o búsquela en el Google).
Además, ¡cómo me viene a decir tramposo!. Si lo escuchara Cortázar, que palabras inventó muchas...
Igual si no puedo incluir la palabra "sinmigo" hizo bien en retirar el relato ya que no se me ocurriría otra forma de terminarlo.
Por último, digale a sus fleteros que me parece que le pifiaron, pero que no le guardo rencor a esos guanacos.
Bueno Bug, la pongo en cursiva para disimularla y que los fleteros no se den cuenta.
Un abrazo.
En segundos habilito la votación popular.
Mando uno mas, aunque ya esté cerado el concurso
Hacerse hombre
- Pasá lindo, no seas tímido. Comó te llamás?
- Sebastián
- Pasá, Sebas. Te noto algo nervioso, relajate, que la vamos a pasar bárbaro
- Vengo a que me hagas hombre
- Pero vos sos un hombre
- Mi tío me dijo que tenía que venir acá para hacerme hombre
- Pero tu tío no sabe nada, si fuera como dice él entonces ya hice mas de mil hombres, no puedo andar compitiendo con Dios
- Bueno, entonces me voy
- Y? - preguntó el tío
- No sabés lo que le hice, la maté, vamos que te cuento bien
Se había hecho hombre, nomás
Firma: GALO
don chester es vd TAN joven?
o es el anti-Funes?
o era una broma?
Uno de los ocho y Galo: Gracias. En cuanto termine el concurso, los publicamos en la página oficial.
Cieguito: ¿Por qué me hace todas esas preguntas? ¿Por lo que le dije a Bug? Si es por esto último (ojalá que sí, no es negocio andar escribiendo al pepe), le cuento que no soy taaan joven. Y si bien cuando Herminio Iglesias dijo aquello sí era muy joven (6/7 años), lo recuerdo perfectamente, como recuerdo también aquellos "un médico a la derecha" que lanzaba Alfonsín en sus multitudinarios actos a los cuales mis papás me llevaban religiosamente.
Pero yo necesitaba que Bug me confirmara que deseaba usar ese término. La razón es simple: los relatos van a estar publicados para siempre o hasta que google se prenda fuego, o hasta que los perros se rebelen, nos esclavicen y eliminen todo resquicio de actividad humana sobre la tierra. Y cualquiera que no conozca a Bug, podría considerar que el escritor cometió un grosero error. Por eso me pareció conveniente antes de publicar el texto consultar a The Bug y poner "sinmigo" en bastardilla.
Igual y pese a ser un arcaísmo, creo que la RAE había aceptado el témino y después lo eliminó. Estos burócratas hacen con el lenguaje lo que se les da la real gana.
Un abrazo.
si, era por eso, don.
que época ridiculamente esperanzada fue aquella, yo también me creí que con la democracia se comía se curaba y se educaba.
hacen lo que se les da la "real" gana, esa es buena. que bueno que cuide vd el lenguaje para las generaciones futuras, y sobre todo para las generaciones en curso legal.
El irresponsable que propuso esta idea se está dando cuenta de la repercusión? Quiero respuestas....
Tenía toda la intención de publicar vuestro link en mi blog pero es ENORMEEEEEEE.... me lo pueden achicar un poquito y enviarmelo para poder publicarlo?
Besos
Estuve unos días desaparecido por cuestiones laborales (ustedes trabajan también, ¿no?), pero hay que llegar a 97 relatos y veo que faltan algunos. Ahí aporto uno más, y si de llegar a toda costa se trata, pueden publicar mi comentario de que no puedo escribir nada en menos ni más de 97 palabras, que adivinen cuantas palabras tiene.
Arrepentimiento
Nunca antes había notado cuánto la quería. El celeste pálido de las paredes se torna hoy, como jamás en el pasado, en un grito desesperado por salir de un pozo cuyas profundidades acarician las entrañas del planeta.
La mesa, con un único plato, parece desproporcionadamente grande, y el sonido del televisor retumba por el departamento puntualizando con creciente énfasis la soledad absoluta de un comensal en su última cena.
La habitación está desordenada, y la cama tiene las sábanas revueltas, como nunca lo estarán en los días venideros.
Desconcertado tomo el teléfono y marco su número...
Te das cuenta enseguida porque al encararte frente al espejo, ves pasar una sombra ahí a tu derecha, al lado de la puerta del baño; mirás rápido y no hay nada. Eso como paso uno.
Como paso dos, te va a parecer que tu máquina en el laburo estaba prendida cuando llegaste, porque la lucecita del monitor como que titilaba… pero no, no estaba prendida.
El paso tres es buscar con la mirada el celular, porque el ringtone que te avisa de los sms suena igual a eso que acaba de empezar a sonar en la radio.
-¡Vamo flaco subí que si no puedo cerrar la puerta no arranco!
(y los turros de adentro que no se corren... y me estoy mojando hasta el culo... y la rrrepúta madre)
-¿Señora se podría correr un poquito así termino de subir?
(qué buena está la del pelo mojado... ¡mmm y qué perfume!)
-¿listo flaco?
-¡sí, dale papá!.. ochenta
(adónde mierda puse la moneda de cincuenta, esa que me dio Lola)
-Jefe, ¡no me toma la moneda!
-Y..., será falsa flaco
-Si, pero no tengo otra
-Te va tenér que bajar flaco
(qué mirás boludo... sí vos)
El tipo sube desganado, ya sin fuerzas y como sin esperanza. La tipa le dice que tiene que seguir que no puede abandonar ahora y que no sea flojo y que pasaron por momentos peores y que la vida es así. Y el tipo contesta que es cierto pero que ya no puede más y que es la última vez que lo intenta solamente porque ella lo pide. Llegan junto con la puntada en el pecho, cae sobre el paquete de velas. Edenor la reputísima madre que te parió retumba el grito del tipo hasta planta baja.
Titulo:Ping Pong
Tocan timbre.
La puerta.
Es Liliana.
- ¡Hola Liliana!
Un Beso.
- ¿Cómo andas?
- Bastante Mal
- ¿Qué pasó?
- Te extraño.
- Yo también.
Abrazo grande.
- ¿Y ahora?
- Algo mejor
Otro beso
- Mucho mejor.
Tocan timbre.
La puerta.
Es Carola.
- ¡Hola Carola!
Un Beso.
Una Cachetada.
- ¿Qué pasó?
- Te odio.
- ¿Por qué?
- Tenés otra.
- ¿Tengo Otra?
- Si señor
- ¿Otra que?
- Otra mujer.
- No,mentira.
- Si, verdad.
- No querida.
- Si querido.
- Estas inventando.
- La vi.
- ¿Dónde?
- Acá.
- ¿Cuándo?
- Recién.
- ¿Quién, Liliana?
- No sé.
- ¿Liliana, ella?
- Si, ella.
- ¡Mi hermana!
- ¿Tu hermana?
- Si, ¡claro!
- ¡Perdoname!
Timbre.
- ¿Quién Es?
Es Noelia.
¡Echá los fideos!
Saludos a todos
HP
Un plagio para sumar
Miro con desconfianza a mi alrededor. La casa de Anestesia se parece a una cueva de araña, con paredes y techo de chapas usadas por el tiempo y pintadas por centenares de atardeceres. Es imposible imaginar a un ser vivo habitando estas tierras, tan peladas, donde no vuelan pájaros ni nadan peces, donde el sol quema para defenderse. Solo Anestesia, y unas cuantas cucarachas. Un chaperío, un dudoso río, la anciana y nada más. Pequeños puntos en el horizonte marrón. ¿Pequeños? No lo sé. Cuando los límites son difusos es difícil calcular dimensiones.
(que conste que el anterior fue el comentario #97)
No termino de decidir si debo interpretar su comentario como un halago o como una burla.
Pero considerando que siempre es más fácil volver de la gratitud que del insulto: ¡Gracias Mantis, es usted muy amable!
Y ya que estamos, y como creo que jamás algún artículo de este blog volverá a alcanzar los 100 comentarios:
100!!
Antes, cuando era inexperto y ambicioso, me regodeaba en tener un montón de comentarios, links y esas cosas. Hoy en día, DP@ de Blogger es más concurrido que DP@ de wordpress pese a estar cerrado porque todos terminan buscando "los futbolistas mas feos del mundo" en google.
Así y todo, sus cien comentarios son merecidos, en un 97%. Felicitaciones.
Yo me refería más bien a lo de "un plagio para sumar". Eso era lo que no sabía si interpretar como un halago o una burla.
Pero (otra vez) ya que estamos, le confieso que todavía soy un blogger inexperto -no tanto ambicioso- y me gusta que comenten lo que escribo y que me linkeen. No pretendo que se repitan los 100 comentarios de esta entrada (que son una anormalidad), conque 10 /15 tipos me digan que leer lo que escribí no fue una pérdida de tiempo, yo estoy más que hecho.
(¿En serio llegan a su blog buscando "los futbolistas más feos del mundo"? El google en ese caso da una respuesta bastante precisa. No como la que le dio a la mina que cayó acá el otro día que quería saber "cómo me doy cuenta si mi amiga es lesbiana y le gusto")
dejo otro relato:
Allá afuera la oscuridad empezaba a cubrirlo todo de a poco, recordó que se había quedado sin cigarrillos, se abrigó y bajo por las escaleras. En el quiosco decidió que dejaría de fumar, que esa tos le indicaba que era hora de ponerse firme; así que solo compro algunos chocolates y chupetines, que según oyó ayudaban a rebajar la ansiedad.
Cuando volvió al departamento se arrepintió de la decisión, así que volvió a bajar.
El destino quiso que el 107 pasara justo por su puerta, y no frenara a tiempo…al final la mato el cigarrillo.
saludos!
Sumándome a la campaña pro-anti-tabaco, aquí voy...
Fumando espero
En la época en que la cruzada antitabaco aún no se desataba, varios blandían un cigarrillo en esa reunión de conocidos y por conocer.
Del salón en el ángulo iluminado, una chica oye atentamente una conversación que pronto olvidará.
Voltea buscando el cenicero y no lo encuentra donde lo dejara.
Con fastidio mira entorno y descubre a quien tiene en su mano el objeto del deseo.
Se acerca resueltamente y sin preámbulo propone:
-¿Ponemos el cenicero en un lugar neutral?
-¿Qué tal en Suiza?
Y ella que no creía en el amor a primera propuesta.
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“… y entonces se dio media vuelta y se fue a cocinar un guiso carrero.”
(Fragmento de ‘La insoportable, gigantesca, casi ciclópea empresa de dirigir un jardín de infantes en Villa Ortúzar y lidiar con los padres, los docentes y, por supuesto, los niños, verdaderos angelitos del arenero, sin perder la compostura y la actitud de servicio ni siquiera por un mínimo instante, aunque los reclamos, los imprevistos y las infames tareas administrativas parezcan por momentos apuntar sus temibles mosquetes hacia el casco frágil del barco de nuestra propia autoestima’, de María Luisa Forrester Santana, editorial Sagastirri)
El duende
La historia del duende del baño de varones del colegio Piedrabuena es muy conocida. Frecuentemente los chicos de séptimo asustan a los de primero con relatos de hallazgos macabros, situaciones inexplicables, objetos que aparecían o desaparecían sin motivo aparente, y hasta ruidos de naturaleza dudosa, todo atribuido al duende.
Lo más curioso es que los porteros del colegio Piedrabuena parecen no temerle al duende; parecen estar felices de que el duende haga de las suyas. Y no es para menos, al fin y al cabo todos saben que los porteros sirven secretamente a los duendes.
Tarde no?
Miguel
A Miguel no le disgustaba ser un caracol. La vida entre una maceta y una manguera mal guardada no es mala. Por lo demás solo debía preocuparse en conseguir el alimento ése, verde.
De ahí la parsimonia. Total Miguel no conocía los relojes, ni el $0,80, ni Los Incas- Alem.
Miguel tenía toda la noche para él solo. Ah… y cuando llovía,…sólo si se tiene 2 pares de cuernitos y una casa a cuestas se sabe lo que produce ser casi el último obstáculo de la lluvia al morir.
Lastima que alguien debió avisarle a Miguel que aquello que dejaba como rastro no era baba, sino pedazos de si mismo.
Los nombres propios y onomatopeyas no valen.
fuck.Igual todavia no me da. :(
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