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martes, 9 de octubre de 2007

   Aquellos viejos malos –malísimos– tiempos.

Es posible que muchos de los que hoy escribimos en un blog, ya lo hiciéramos desde mucho antes de que la palabra blog comenzara a pergeñarse en el cerebro geek de un pecoso lleno de granos y con los pantalones hasta el ombligo. El monstruo ancestral de la escritura –figura que le gustó mucho a mi querida Anai le y por eso la vuelvo a utilizar- ya estaba despierto en la mayoría de nosotros. Al menos es mi caso. Generalmente escribía textos bien cortos, o el inicio de algo que nunca continuó. Comienzos de historias sin principio.

Sucede habitualmente que cuando uno relee lo que escribió hace un tiempo, le parece una verdadera porquería. Salvo que usted sea Borges y en su lecho de muerte se encuentre leyendo Ficciones, es así: una verdadera porquería. Pero esto no es del todo malo: por comparación uno tiene la sensación de que ahora está escribiendo fantásticamente bien. Espérese un par de años y cuénteme. Y por otro lado, lo que uno fue escribiendo conforma una especie de diario íntimo –mucho más si lo que usted escribió es precisamente un diario íntimo- que nos permite reconocer y recobrar aspectos subjetivos de nuestra historia. Básicamente, qué queríamos ser cuando fuéramos grandes.

Pero no perdamos de vista que lo que escribimos es una verdadera porquería. Bueno, bueno, no se me pongan así. Para consuelo de muchos, intentaré en este artículo hacer un primer recorrido por mis textos más humillantes y peor escritos, pero que marcan distinta etapas de mi existencia. No estoy orgulloso, pero soy yo. Y siempre queda la posibilidad de que algún día escriba algo que valga la pena y estos textos sean objetos de culto y de seminarios dictados por docentes de la UBA.



Advertencia: usted está a punto de leer textos malos. Los textos no han sido retocados ni en una coma. Sí se corrigieron algunas faltas de ortografía.



1. Período Cortaziano o la circularidad de los circunloquios sinfín.

Poco estimulado por mi familia y las profesoras de literatura, empecé a leer libros denserio ya de grandecito. Un día, no sé en virtud de qué, fui a la biblioteca y me hice socio. Al tener muy pocos conocimientos sobre el tema (ay ay mis profesoras de literatura del secundario, menos mal que ahora hay profesoras como vos amor...), elegí empezar con los autores más conocidos. Y muy temprano, me topé con Cortázar y su Rayuela. ¡Error! ¡Grave error! Durante largo tiempo, creí que a lo único que podía llamarse literatura era al capítulo 7. Este párrafo así lo confirma:

Tus manos repasan nuestra historia, lentamente, surgen las notas graves, ahora las agudas, un silencio, una armonía que no se rompe. Soy el único espectador de este histórico concierto, sentado en una escalera que es un palco, veo tu pelo cayendo sobre los hombros, mis ojos repasan nuestra historia. La alfombra de la sala, tantas veces nosotros, ahora el sillón, tantas veces alfombra, otras veces nosotros. Subo por tus piernas, de nuevo tu pelo, de nuevo tus manos, tus manos recordando nuestra historia.


2. Período Dolinesco o ¡déjenme de joder, a mí me gusta!

A mi familia ya le parecía raro eso de que leyera libros. Pero más raro le pareció mi fanatismo por Dolina. No entendía qué era lo que me atraía de ese programa de radio, en el que hablaban de Luis XIV, hacían chistes que no eran graciosos y cantaban tango ¡tango! No tengo dudas de que estaban convencidos de que escuchaba a Dolina para molestarlos a ellos y no porque me gustara. Y no creo que hayan cambiado de opinión. Con la poca plata que tenía en esa época, pude comprarme “Crónicas del Ángel Gris”. Y -otra vez- durante mucho tiempo creí que no había otra forma de escribir que no fuera utilizando humor y frases y razones pomposas:


No sé porque los humanos nos empecinamos en celebrar determinados números en detrimento de otros. No digo que esté mal, digo que es curioso. "He ahí una injusticia, caballero" -me decía un pasajero el otro día en el 54-." A mi no me vengan con la discriminación racial ni con el hambre en Somalia. Ya estoy harto de que todos hablen de esas injusticias. Hay que tratar de resolver otras injusticias de las que nadie se ocupa, constituyendo este desinterés, una injusticia aún mayor. Es una injusticia al cuadrado, para decirlo en términos matemáticos. Por qué siempre se festeja el número 100? Por qué nadie festeja el 89, por ejemplo? El 89 es un número que debe merecer respeto como cualquier otro. Todos los números son criaturas de este universo, no sólo el cien". En vano traté de explicarle que festejar el cien o cualquier número de los llamados redondos, era una convención, pero no significaba para nada que esos números fuesen superiores a los otros, ni mucho menos que hubieran sobornado a los numerólogos del universo como el hombre parecía insinuar. Además considerar una injusticia a una convención, provocaría que no sólo lo que él citaba fuese una injusticia, sino una innumerable cantidad de cosas. "Siguiendo su razonamiento, caballero," -dije yo- "cuando llamamos silla a una silla, también estaríamos cometiendo una injusticia. Por qué la llamamos silla y no cifode? Acaso la palabra cifode no es una palabra como cualquier otra?" Pero no me oyó. Él se bajó del colectivo con la promesa de iniciar una campaña por los derechos de los números no festejados. No creo que triunfe. Pero al menos espero no verlo festejando la llegada del año 2000.


3. Período Borgiano o ¡uaaauuuuu... qué loco!

Más tarde, no tuve más remedio que leer a Borges. Confieso que al principio me asustó mucho no entender el 95% de los que el hombre escribía. Estuve a punto de abandonarlo y volver a Osvaldo Soriano que no me daba tanto trabajo. Pero Dolina siempre hablaba maravillas de Borges, yo era fanático de Dolina y por regla de tres simple, a mí me tenía que gustar. No me arrepentiré jamás de ese flojo razonamiento. De nuevo, a escribir sobre universos ocultos que desaparecen cuando dejamos de prestarles atención:


Dicen que al principio de los días
en la larga noche de fin incierto
cuando el fuego surgía desde el centro
y lágrimas de roca la roca vertía

cientos de feroces luchas estallaron
entre las fuerzas que de la nada fluían
mares y soles, viento y cielo ser querían
polvo y verde y libro, sombras y pasado

nada era diáfano en este azul infierno
unión de nacimiento y breves muertes
mas cuando el destino pudo ser destino

y sus fatales brazos la claridad tejían
Egipto, dioses, océanos y continentes
alma, cuerpo, tu y yo, amanecer y poniente





Por ahora, hasta acá llegó el recorrido. Antes de terminar, quiero invitar a los lectores que tengan blog a que publiquen algo que hayan escrito hace mucho. No tengan miedo: por aquello que fueron, son lo que son hoy. Grandes. Muy grandes.

Nota: esto podría ser una especie de meme.En ese caso, se lo paso a… Mmmhh… ¡Qué nervios! A ver, se lo paso a Bater, a Diego (instantesde) y a Weltklang.

Etiquetas:

PUBLICADO POR Chester J. Lampwick | 11:46

29 comentarios:


Anonymous Anai Le ha dicho...

¡¡¡Pri!!!

9 de octubre de 2007, 12:11  


Blogger Baterflai ha dicho...

Todo está aquí.
Estuve casi 10 años esperando a que alguien inventara los blogs (y me costó 5 descubrirlos).

9 de octubre de 2007, 13:33  


Blogger necesito un apodo ha dicho...

...pero que lindo cuando sale uno redondito y pensamos: y si me mando?...

Ahí los viejitos pasan de ser malos a ingenuos simpaticones.

:)
Saludos

9 de octubre de 2007, 13:45  


Blogger Weltklang ha dicho...

Ah, bue, muchas gracias. Algo se me va a ocurrir para cumplir mi meme. Pero, a diferencia de usted, Chester, mi escritura va involucionando. Cuando leo lo que escribí hace un tiempo, me parece una verdadera porquería, pero cuando leo lo que escribí recién, me dan ganas de firmar directamente con otro nombre.

slds
W

9 de octubre de 2007, 14:35  


Blogger The Bug ha dicho...

Chester, ahora que lo pienso, deduzco que tal vez inconcientemente sus 99 relatos sean una lógica evolución del relato de su período dolinezco.

9 de octubre de 2007, 19:51  


Blogger cieguito ha dicho...

alguien le adjudicó a borges esta anécdota, y a mi me gustó:

una señora en un funeral se lamentaba de que su amiga se había muerto "justo" a los 99 años, dando a entender que por que no había esperado a cumplir 100, a lo que el maestro respondió: -¿La señora es devota del sistema métrico decimal?-

justo junta dos parrafos del relato, entonces me pareció atinado, pero probablemente lo habría puesto igual si el tema del post hubiera sido "el desagüe del inodoro"

9 de octubre de 2007, 21:53  


Blogger DIEGO. ha dicho...

Como diría Dolina "bueno". A ver, empiezo por acá: espero no desilucionarlo pero no creo que vaya yo a publicar algo viejo, no tanto por viejo, ni por malo, sobre todo porque lo malo no espera al tiempo. Mis faltas son siempre actuales, y constituyen, en sí mismas, una promesa de fututo errante, cosa buena, porque todo futuro, para ser interesante, debe ser errante. Sí, estoy tratando de justificar (optimizar) la chotura (de choto) de mis acalambradas palabras (hay un poco de falsa modestia, no se vaya a creer que soy humilde).
Por lo pronto le prometo la pronta publicación de un texto que estoy elaborando, y que trata sobre la copia, la repetición de uno mismo y el Otro, y la razón de la identidad, ya no tanto literaria como humana. Calculo que esta semana lo termino.

Y ya que mencionó a Dolina, le copio acá un mail que le mandé a él hace un mes y que nunca me respondió, tal vez usted (si quiere) pueda hacerlo.

Un abrazo.

Alejandro Dolina:
Hace unos días llegué tarde a su programa y encendí la radio unos minutos después de que estuvieran al aire. Alcancé a escuchar el final de algo que usted decía y que me llamó la atención: “la única cultura posible es la alta cultura, no hay otra cultura… la cultura debe ser difícil…”. Más o menos en esta línea se esfumaron sus palabras, y prometió abordar el tema en otra oportunidad. En lo particular me interesaría se explicase más, porque sobre tal yo me siento confundido.

Sabemos que la negación de estratos culturales al tiempo que utilizamos el adjetivo “alta” para “cultura” es una contradicción. Sin embargo puedo entender que la definición de alta cultura no es suya y que solo se sirvió de ella para marcar la idea que, creo, tiene por cultura. Supongo que para usted la única cultura válida es aquella que propicia al individuo a la elevación artística e intelectual. Lo que no entiendo es cómo catalogar, identificar, señalar, a los elementos propiciadores de dicha y dichosa elevación, constituyéndose estos en relación a la persona que los recibe en su ignorancia. Es decir, cómo puedo yo acceder a la más “alta” cultura sin antes “educarme”, sin antes pasar otras etapas culturales (suponiendo que fuese lineal y progresivo el llegar a). Si creo que el esfuerzo es relativo y proporcional, y si creo como usted, que el placer está en la dificultad, puedo decir que: si el esfuerzo es el valor de todas las cosas, las cosas no valen ningún esfuerzo. O sea, las cosas no valen por lo que “son”, sino por lo que “me son”. Y es en este punto donde la concepción de una cultura celestial se me cae a pedazos. La alta cultura supone un egreso que usted, por humildad y por convicción de la infinitud del saber, suele aceptar. Sin embargo sabe que en algún punto hay que pararse y aceptar los límites de nuestras apreciaciones. Si uno esperase convertirse en un gran escritor para empezar a escribir acabaría por no hacer nada. Podría decir que la idiotez es un precio por pagar, pero no creo. Como tampoco creo que Dolina sea un precio para llegar a, por ejemplo, Unamuno. Conjeturo que usted se pondría un escalón por debajo de Don Miguel, pero no sería eso correcto. Porque Unamuno no me llevó a usted, sino usted a Unamuno, y él, a tantos otros. Creo, entonces, que la cultura tiene un valor en tanto y en cuanto funcione como conectora. Y dudo, por no estar seguro, de que tampoco nos hace mejores personas; su importante erudición conoce vastos ejemplos donde referentes culturales de la más variada índole se han despachado con todo tipo de excesos.

¿Dígame, Alejandro, por qué la cultura?

Le mando un abrazo enorme. Y sepa que agradezco y valoro inconmensurablemente su labor. Realmente usted es mucho.

10 de octubre de 2007, 13:03  


Blogger Baterflai ha dicho...

Mal está confundir educación con cultura, que son dos cosas diferentes. Cultivar los valores culturales en base a los más altos paradigmas educativos no está mal, pero decidir qué es "alta cultura" y qué es "baja cultura" es de una chatura positivista pasmosa.

Le recomendaría al sr. Dolina que leyera el capítulo XVIII de "Antropología Estructural II" de Claude Lévi Strauss, y el capítulo "La invención de la razón" de Francoise Chatelet, en "Una historia de la razón".
Diría más cosas, pero es faltar al respeto a alguien de quien apenas tengo un libro firmado (sí, tengo su autógrafo en "Crónicas...")

10 de octubre de 2007, 13:40  


Anonymous Anai Le ha dicho...

Tengo una ínfima noción acerca de quién es Dolina.
Ella me indica que él, no sólo sino también, estaba jugando con el concepto "alta costura".

10 de octubre de 2007, 14:58  


Anonymous lale ha dicho...

Coincido con anai le, eso sería bastante típico de Dolina.
Y con respecto a lo suyo Chester, ud ha resumido en su blog lo que -creo- le pasó tanto a los weblogueros como a los comentaristas de hoy en día. Lo que sí le faltó agregar (aunque no sé, tal vez sea cosa mía) es esa tibia sensación que uno tenía de creerse ÚNICO y fantástico por lo que acababa de plasmar en papel.
Algo así como su "uauuuuu que loco" con el agregado de "mah si, si con essssto soy un (o una) winner"...
...el que esté libre de pecado...

11 de octubre de 2007, 10:38  


Blogger Mona Lisa ha dicho...

no se crea, Borges renegó de sus poemas ultraístas de juventud(en buena hora); Juan Rulfo le pidió a su mujer que quemara sus relatos(menos mal que no lo hizo, son magníficos); Kafka renegó de su obra hasta el día de su muerte (pero me parece que por falsa modestia).
¿Será que la escritura, para muchos, es un don "a pesar de..."? ¿Será su caso? porque el soneto que escribió vale la pena, realmente...
A mí familia también le parecía raro que me gustara el tango, demasiado nacionalista para una familia de ultra izq.
Anai, para mí no se pierde de mucho casi desconociendo a Dolina. Con conocer a Borges, a Rilke y algún otro se conoce al original y no la copia. CHAN! . Disparen contra mí, fanáticos!

11 de octubre de 2007, 19:16  


Blogger gabrielaa. ha dicho...

no, Mona Lisa. refrendo una y cada una de sus palabras. ea!

12 de octubre de 2007, 0:03  


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

Bueno le agradezco a todos su visita y le pido disculpas por no haber respondido antes. Cosas importantes me quitaron tiempo para ocuparme de las importantísimas.

En cuanto me recupere, vuelvo y polemizo con todos ustedes. Incluso voy a empezar a echar gente, así aprenden de una vez. Me dijeron que eso es bueno para la imagen personal.

12 de octubre de 2007, 9:23  


Blogger DIEGO. ha dicho...

Hoy casualmente leí una frase que por alguna razón creo propicia:

"Cualquier clase de polémica es extraña, desde un principio, a la actitud del pensamiento. El rol del pensamiento no es el del polemista. Pues el pensamiento solo piensa cuando sigue a aquello que habla para una cosa. Las palabras combativas no tienen aquí otro sentido que el de proteger la cosa".

Martin Heidegger.

Listo, chau.

12 de octubre de 2007, 11:04  


Anonymous Anai Le ha dicho...

Ahora entiendo por qué Dolina no le contestó: leyó a Heidegger.

12 de octubre de 2007, 13:04  


Anonymous Anai Le ha dicho...

¡Chester no está!

¡Corramos los muebles y pongámos la música bien fuerte!

Eeeeh, perdón.

Recupérese pronto, Sr. Lampwick.

12 de octubre de 2007, 13:09  


Anonymous Anai Le ha dicho...

(Y si alguien está en condiciones de hacerlo, por favor borre ese horroroso tilde en "pongamos".
Gracias)

12 de octubre de 2007, 13:14  


Blogger Mantis ha dicho...

Cuando tenga blog durante un rato más, se dará cuenta de que por este post -o situación- ya hemos pasado varios. A principios de año, yo, por lo menos.

No tengo ganas de buscar este momento el link, pero sí recuerdo que se llamaba...

No, mentira. Aquí le dejo el vínculo:
http://damospena.blogspot.com/2007/02/experimento.html

Me hace sentir viejo.

12 de octubre de 2007, 13:32  


Blogger Mantis ha dicho...

Y ahora que me puse a revisar, me di cuenta que es uno de los pocos artículos en los que me empeciné en contestarle a un papanatas.

Curioso.

12 de octubre de 2007, 13:37  


Blogger gabrielaa. ha dicho...

y ahora todxs a chusmear cuál era el papanatas! ea!

12 de octubre de 2007, 14:29  


Blogger Mona Lisa ha dicho...

ea!

12 de octubre de 2007, 14:40  


Blogger Mona Lisa ha dicho...

Eso! Chester no está! podemos decir cosas de él sin que se entere! decir, por ejemplo, la noche está estrellada y tiritan azules los astros a los lejos...uy, qué me pasó? tuve un lapsus.
Volvé chester! volvé! se te extraña y escribis lindo! qué mimoso este, che.

12 de octubre de 2007, 14:45  


Blogger DIEGO. ha dicho...

No, anai, no leí a Heidegger. Solo lo cité.
Chau, anaí.

12 de octubre de 2007, 15:44  


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

Uff, me siento Marcelo Lacanna que cuando desapareció, unos inadaptados le tomaron el blog y se lo enllenaron de comentarios.

Vamos de a poco que todavía no estoy del todo sano:

A los que aceptaron el reto de postear algo que hubieran escrito tiempo atrás (Bater, Weltk, Diego): Gracias. Igual pretendía que buscaran más atrás. Antes de la internet. Ése, sí, ése que los avergüenza. Aunque doy por buena la excusa de que no conservaron nada de la época oscura. A mí me paso. En algun cambio de computadora se me fue todo.


Diego: No sé qué entiende Dolina por cultura. ¿Creerá que cultura es Julio Bocca? ¿Mozart, Piazzolla, Arthur Miller?

Yo le doy mi opinión: Cultura es un conjunto de valores, creencias y mitos compartidos por un grupo de personas. Hay tantas culturas como personas y convertirse en patovica y decir esto no es cultura y esto sí, además de excesivamente soberbio es absurdo. Habría que situarse afuera, ser un observador completamente objetivo cosa que es imposible. A la hora de intentar delimitar a la cultura, nuestros propios rasgos culturales actuarían como un sesgo insalvable. Y otra vez, habría tantas culturas como observadores. Por eso me da gracia el seudo concurso televisivo "El gen Argentino" Buscar un rasgo distintivo ("un gen") entre la multiplicidad de identidades que conforman un país (más tratándose de la argentina, le juro que entre los salteños y los porteños hay muchísimas cosas menos en común que entre los porteños y los uruguayos) es discriminar, uniformar, imponer. Es elitista. Y yo en una cultura elitista y uniforme no quiero jugar.

Mal que le pese a Dolina la cumbia villera forma parte de la cultura y de la identidad de un grupo importante de personas, es un rasgo compartido por todos y que da cohesión a ese grupo en particular. ¿Hay culturas mejores que otras? ¿Hay altas culturas y bajas culturas? A mí me suena un tanto racista y prejuicioso, qué quiere que le diga.


Como bien decía el General:
¡Alpargatas sí, libros no!

13 de octubre de 2007, 18:45  


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

Sigo contestando, medio desordenado:

Mantis: No me lo imagino a usted escribiendo mal. Es en mi opinión el mejor en su tipo. Escribe tan bien que aunque esté diciendo alguna barbaridad aberrante (como aquello del semáforo de carne) no cae para nada mal. Eso sólo le pasa a unos pocos.

Mona Lisa: Menos mal que la mujer de Rulfo -uno de mis escritores favoritos y que cada tanto releo- no le hizo caso. La mía no lo hubiera dudado un segundo.

A mí me gusta mucho escribir, disfruto cuando puedo hacerlo y sufro cuando quiero y no puedo. Dolina -ya que estamos- decía que el arte es un sufrimiento, un dolor en el alma que desgarra al creador. No creo que sea tan así, pero es una linda imagen cinematográfica.

Anai: Nadie puede borrar nada. En cambio, sí podría empezar una campaña a favor de la acentuación ortográfica de todas las palabras graves sin excepción. ¿Le parece?

Necesito un apodo y lale: Tengo clarísimo que cada 100 cosas que se me ocurren, una sola es buena. Es decir, me siento un winner una vez de cada 100. Y este blog sólo tiene 70 entradas.

13 de octubre de 2007, 18:46  


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

Weltk: Ya se lo dije en su blog, para mí usted tiene un estilo propio y eso es todo un logro.

Y no es que yo sienta una gran evolución, pero sí he corregido muchísimos vicios que empobrecían mi escritura. Con eso ya estoy más que conforme: mucho tiempo y esperanzas de convertirme en Hemingway no me quedan.

Bug, cieguito, gabrielaa, Bater: Los quiero mucho, pero ya no sé qué contestar y me está doliendo la cabeza de nuevo. Es que el jueves rendí un parcial para el que estuve estudiando mucho. Y fue tan difícil y tan largo que en un momento sentí que se quemaba el cerebro. Sí, lo que leen. No es una figura. Sentía un calorazo en la cabeza, pero por dentro. Y les juro que ayer, cada vez que intentaba pensar en algo (qué sé yo, por cuál canal pasan el discovery por ejemplo) sentía olor a quemado. Será de dió.

Chau.

13 de octubre de 2007, 18:47  


Blogger Baterflai ha dicho...

" Igual pretendía que buscaran más atrás. Antes de la internet. "

Todo lo que está ahí es casi de antes de la internet, menos algunas cosas bastante puntuales.
Lo usé de archivo digital para pasar a bits todo lo que alguna vez escribí con mi Olivetti.
Faltan cosas, pero porque ya a esta altura del partido me da fiaca ponerme a pasarlas, son larguísimas, y mis amigos ya las tienen en formato fotocopia.

Algo más acerca del sr. A.D.: a los que sumamos más de 35 pirulos ya se nos cayó como ídolo, pero hay que reconocerle que fue preferible tenerlo a él a mano aunque fuera para disentir con su idiosincracia en algún momento, que haber apuntado a la tinellización del orbe y el arte tosco (que será tosco, pero también es arte).

14 de octubre de 2007, 16:48  


Blogger gabrielaa. ha dicho...

y yo ahora con una pregunta de forma: es obligación para la persona responsable de un blog contestar *todos* los comentarios? o meramente señal de buenaeducación? si la primera, estoy en grave falta. si la segunda, soy una guaranga!

en fin, que bolsa de hielo, Chester, como en los dibujitos.

15 de octubre de 2007, 16:01  


Blogger Vill Gates ha dicho...

Si lo que escribimos antes nos parece una porquería es por varios motivos. Porque evolucionó nuestra forma de ver la vida o porque probablemente algo hayamos mejorado.
Weltklang dice que lo que escribe ahora le gusta menos, puede ser que durante un período pase eso. Pero Welt, a no preocuparse, es solo por un tiempo.
Es cierto que cuando empezás a escribir te creés que sos el centro del mundo. Lo bien que nos hace sentirnos así de vez en cuando...

24 de octubre de 2007, 20:34  


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