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martes, 4 de noviembre de 2008

   Gallina vieja hace buen caldo

Hace ya una semana que estoy en el curso de Chef (decir "cocinero" rebaja mis pretensiones culinarias). Es un curso muy bueno, lo paga el Fondo Europeo; es decir, yo recibo un dinero que viene directo de Bruselas. Es un curso para desempleados o "parados" (yo me identifico rapidamente con cualquiera de los dos términos).
El curso se dicta en un colegio del Opus Dei. Como entenderán, ahí no falta ni Dios, hay material de primera. Incluso, al finalizar el curso, garantizan un trabajo estable a los afortunados Chefs.

Pero esto no es el tema del día, a nadie le importa mi curso de desempleado.
Resulta que todo este ambiente culinario me hizo recordar una experiencia pasada, cuando trabajaba de camarero en un restaurante de la Costa del Sol (no voy a decir nombres).
En este establecimiento de pretensiones astronómicas, se cobraba a cualquier gil 12 euros por un plato de albóndigas. Una pareja no pagaba menos de 60 euros.
Las vistas de la terraza eran espléndidas, el servicio de camareros pulcro y eficiente, la amabilidad del dueño con los clientes era extrema. Todos eran "madam" o "Sir", todos eran ingleses, la mayoría golfistas desprevenidos.
¿Qué se escondía en la siniestra cocina de este apacible y encantador resturante, rodeado de arboledas y campos de golf?

En este reportaje de investigación al más deleznable estilo amarillista, le contamos todo, señora ama de casa.

Que lindo pasar el día en este paraje maravilloso, ¿verdad Mr. Boswell?. Desde aquí podemos disfrutar de nuestro Té mirando como se desarrolla el torneo. ¿Cuál será el menú del día?

No me canso de ver el paisaje mientras saboreo este exquisito Pato a la ciruela salvaje con vinagreta de manzanas verdes del valle de la Luna.

Luego podríamos sentarnos en alguna de esas mesitas chusmas para observar de cerca el partido. ¡That smells terrific Mrs Duvall! It comes from the kitchen.

En la cocina de un buen Gourmet nunca pueden faltar la sal, la mantequilla y las especias. Por supesto que se conservarán en un ambiente seco y limpio. La mantequilla es conveniente conservarla en la cámara refrigeradora.

Nada mejor que un Chilli con Carne fermentado para abrir el apetito, 10,50 euros.


El buen chef siempre trabaja con utensillos limpios.

Qué rico el chocolate para bañar los profiteroles, mejor aún luego de pasar toda la tarde al calorcito del verano andaluz


Luego de tomarse el brandy de cocina, el cocinero se merece una prolongada siesta sobre los cojines en que luego reposarán los culos de los clientes más afamados. (disculpen el fuera de foco, pero es una foto de riesgo)
Estas cabezas de jabalí estaban, inexplicablemente, en el almacén, donde se guarda la comida. Yo he visto como le salían bichos de la boca.

Ahh, la tabla de cortar. Qué colores papá.

Me comentaron que en los Taper las cosas se conservan más tiempo.


Bueno, ya saben, una cenita en un restaurante de categoría es impagable. Disfruten, Bon apetit.

PUBLICADO POR Mr. Verloc | 10:58

6 comentarios:


Anonymous Anónimo ha dicho...

Entre las tácticas de defensa personal que yo manejo está "sé amable y simpática con la gente que prepara la comida" y "evita, en la medida de lo posible, visitar la cocina".

Anai Le

5 de noviembre de 2008, 13:06  


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

Luego de desconcertarme un poco el último post (¿Una foto de un perro?) me sorprende gratamente este "reportaje de investigación".

Siga así, Verloc, este es el camino: La denuncia y el buchonazgo.

Por mi parte agrego: en un restaurant exclusivísimo de mar del plata en el que trabaje casi una quincena completa, al chef no le importaba mucho que un tarro con huevos batidos cayera al sucio piso de la cocina. Simplemente los juntaba, poniendo el tarro en posición de pala y empujando con los dedos.

5 de noviembre de 2008, 14:01  


Anonymous Anónimo ha dicho...

Ta bien.
Total la comida tiene tan mal fin...

Anai Le

5 de noviembre de 2008, 15:05  


Anonymous Lale ha dicho...

Humm...

... había como muchas cosas que comentar, pero justo estaba tomando un café con leche, y me ganó la náusea...

...permisooo...

6 de noviembre de 2008, 12:09  


Blogger DIEGO ha dicho...

Mire lo que son las putas casualidades, Mr. Verloc. Ayer, la amable mujer que me aguanta a diario, y que trabaja en unos de los más prestigosos restaurantes de Buenos Aires (justamente responsable de que no pasen cosas como las que usté muestra), me dijo: " (...) y abrí la puerta de uno de los depósitos y estaba el gerente de salón tirado en el piso durmiendo en cuero arriba de unos cartones".

Igualmente debo ser honesto y aclarar que más allá del linyera del gerente, el lugar está impecable. Pero aún así se van al recarajo con los precios.

Un abrazo, Don Verloc.

7 de noviembre de 2008, 17:16  


Blogger Ajenjo ha dicho...

¿escuchó aquel saber popular que dice que Chancho limpio no engorda?

slds
A

9 de noviembre de 2008, 22:06  


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