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domingo, 1 de febrero de 2009

   Ocho razones para un domingo genial

Entre tanta foto premiada, me tomaré mi tiempo -hoy, domingo de Super Bowl- para exponer a través de 8 simples razones por qué el futbol americano es el deporte más espectacular entre todos los que el hombre haya creado. Y se los dice alguien que puede pasarse horas viendo un torneo de dominó.

Sí, mucho mejor que el futbol nuestro. Ya está, ya lo dije. Ahora cuélguenme de las patas en la plaza central de mi pueblo.



1º) No hay jugadas sin importancia. En absolutamente todas las jugadas puede suceder algo que influya definitivamente en el resultado del partido. Para que me entienda el fanático de a pie: No hay pase atrás al arquero, ni toquecitos intrascendentes entre el lateral y el central.

2º) En cada jugada, todos los jugadores tienen una tarea asignada. No importa si están a 50 metros de la pelota (balón). Para que un tipo pueda correr, cuatro están empujando a los defensores del otro equipo para abrirle lugar. ¿Qué hacen más de la mitad de los futbolistas mientras se desarrolla una jugada? Se arreglan el pelo para conquistar botineras.

3º) Cada equipo son en realidad dos equipos: uno defensivo y otro ofensivo. Con jugadores distintos, entrenadores distintos, estrategias distintas. Es decir, cada partido se compone de dos enfrentamientos: ofensiva del equipo A versus defensiva del equipo B y vicecersa (para el que nunca vio fútbol americano: en cada jugada un equipo ataca o defiende, nunca ambas cosas a la vez). Esto ayuda a que los partidos sean más parejos y atractivos: generalmente ningún equipo es tremendamente bueno o asquerosamente malo en ambas facetas del juego. Como cada equipo tiene más de 50 jugadores, se podrán imaginar que ninguno está repleto de estrellas ni de muertos. Y hasta el equipo más malo tiene un jugadorazo.

4º) Siempre el objetivo de la ofensiva es avanzar. Cuando un equipo ataca, tiene cuatro oportunidades para avanzar 10 yardas. Si no lo logra, debe entregarle el balón al otro equipo. Es decir, no sirve de nada el pase atrás, ni pegarle un puntinazo ni tirarla afuera para hacer tiempo. Hay que ir para adelante. Siempre adelante, corriendo hacia la libertad. Y las formas que tiene un equipo de avanzar en el terreno de juego son parte misma del genoma humano: agarrar el balón y correr esquivando a los rivales o atrapar uno que te pasa un compañero.

Sí, increible. En un deporte cuyas reglas conforman un libro de más de 100 páginas (y que podrían apabullar al aficionado novato) todo se reduce a agarrar una pelota y correr para adelante. Paradójicamente hermoso.

5º) Un jugador entre esos 50 es el más importante de todos. Les diría que de ese jugador depende buena parte de la suerte del equipo: el "mariscal de campo" (QuarterBack). No, no es como el 10 en el fútbol nuestro. Ni se le acerca. El 10 podrá ser un referente (o lo era antes, ahora ya ni existen), pero su influencia en el juego es mínima. El mariscal, en cambio, tiene la responsabilidad de iniciar todas las jugadas de ataque de su equipo. Él agarra el balón y decide qué hacer. Y si se equivoca, su equipo no avanza. Y si no avanza, ver el punto 4.

Que en un deporte de equipo haya un jugador mucho más importante que el resto para algunos podría ser algo negativo. Para mí es fantástico. No sé bien por qué. Pero gracias a esto, de cada equipo al menos uno recuerda el nombre de un jugador. Algo que no me sucede con Racing o Godoy Cruz.

6º) Cada temporada se compone de 16 partidos que sirven para determinar que equipos participarán de la post-temporada. Y el campeón de cada año se resuelve en una gran final (el Super Bowl, o la Super Bowl como dicen los españoles, supongo que para mantener la congruencia de género entre el artículo y "Bowl", ay ay ay). No hay otro evento deportivo que se le parezca. La final de la Copa del Mundo de fútbol tal vez. Es tan tremendamente grande que hasta los diarios que no poseen ni un solo redactor que alguna vez haya mirado 30 segundos de un partido, se ven obligados a publicar algo al respecto. Si no me creen, agarren el Clarín de hoy. En todo lo que excede a lo deportivo no haré mayores comentarios, ya que casi todo es parte de la cultura yanqui y podría no tener efecto sobre un espectador ajeno a ella. Pero si les interesa, les recomiendo leer una serie de notas en la web de ESPN.

A mí me fascina que todo se resuelva en un juego. Nada de saquemos cuentas a ver quién hizo más puntos en el año, o el que metió más goles ni ninguna tontería de esas. El campeón es el que gana la final en una cancha neutral. Y pasemos al punto 7, que tiene bastante que ver con esto


7º) Como en todos los deportes estadounidenses de élite, buscar la paridad es la regla de oro. Sólo 5 equipos de los actuales 32 que tiene la liga (la NFL) nunca han jugado un Super Bowl y 17 de esos 32 lo han ganado al menos una vez. ¿Cómo la logran? Fácil:

- Los ingresos de la liga se distribuyen equitativamente entre los 32 equipos. No importa quién tiene más seguidores, ni cuántos habitantes tiene la ciudad, ni quién vende más revistas. Todos reciben lo mismo. De esta forma, el equipo de una ciudad chica como Kansas City puede competir en igualdad de condiciones con uno de la ciudad de New York cuya población es 10 veces mayor. Que los reyes del capitalismo apliquen una medida de tinte comunista no es inocente: con la paridad se aseguran que el interés en el juego no decaiga y así las ganancias nunca dejan de crecer.

- Cada equipo tiene un máximo de dinero para gastar en sueldos de sus jugadores. Por eso, como dije antes, no hay equipo que tenga 50 super estrellas y hasta el peor equipo tiene un jugadorazo que todos quieren ver. De nuevo, el equipo puede ir último pero siempre hay un atractivo para ir a la cancha.

- El que sale último un año, elige primero al año siguiente. Las "inferiores" de las ligas estadounidenses son las Universidades. Cada año un grupo de jugadores universitarios son elegidos por algún equipo de las ligas profesionales. El equipo que un año tiene el peor desempeño, al año siguiente tiene la chance de elegir primero entre todos los jugadores universitarios disponibles. La consecuencia es clara: con la posibilidad de incorporar al mejor jugador joven del país ningún equipo puede ser malo durante muchos años seguidos.

Por eso, todos los años hay equipos "cenicientas" que luego de perder casi todos los partidos el año anterior, logran dar vuelta la historia y alcanzar las instancias finales de la liga. Este año son los Arizona Cardinals, que enfrentan hoy en el Super Bowl a Pittsburgh.

Comparen esto con nuestro futbol en el que los equipos "grandes" se llevan más plata de la televisión que el resto y en el que ganan siempre los mismos.

8º) Noto que llegué a ocho, pero podría seguir un rato más. Pero se me hace tarde y todavía no salí a correr.

Los fanáticos son un comparsa de gorditos inofensivos, que toman cerveza hasta ponerse rojos como el chile y se quedan en cueros con 5 grados bajo cero. Pero de eso no pasan. Nada de violencia idiota ni fervor hueco. Como máximo arranque de irracionalidad agitan una toalla amarilla. Y a nadie se le ocurriría armar una caravana de autos que cruza semáforos en rojo. Eso lo vi el sábado que jugaron Boca-River en Mar del Plata. Treinta autos repletos de "hinchas" haciendo uso del derecho autoadquirido de no dejar cruzar a nadie una avenida (ni siquiera a mí que me tuve que quedar en la vereda de enfrente viendo como se me iba el colectivo) hasta que ellos no terminaran de pasar. Es la dictadura de los sincerebro. Pero yo después digo barbaridades sobre posibles destinos para esta gente y todos a mi alrededor me miran mal.

Me quedé con ganas de escribir sobre las fabulosas historias que nutren el anecdotario del fútbol americano, sobre la calidad de la transmisión televisiva, y otras cosas más. ¿Sabían que aunque nieve a baldazos el partido no se suspende? ¿Y que cuando el arbitro cobra algo lo anuncia a todo el estadio a través un microfonito? ¿Y que los entrenadores pueden discutir lo que cobró el referí y éste tiene la obligación de ver la jugada por televisión para confirmar o no el fallo?


Si alguien por alguna rara casualidad del destino lee esto ahora -tengo la impresión de que este post va a ser el menos leído y comentado de la historia del blog- y quiere darle una oportunidad al fútbol americano, hoy es el día.

Y para los que creen que soy un traidor vendepatrias, lame botas yanqui, sepan que pienso que con los peronistas habría que hacer lo mismo que con los hinchas de river que me hicieron perder el colectivo. Pero ya aprendí a no decirlo delante de otra gente.

Ah, miren, estoy solo en casa. Qué suerte.

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PUBLICADO POR Chester J. Lampwick | 12:42

11 comentarios:


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

Lo que me temía: luego de 9 kilómetros por la costa esto sigue sin comentarios.

1 de febrero de 2009, 20:28  


Anonymous Lale ha dicho...

Ha sido un domingo precioso, por lo menos acá en Cba Chester. Nadie se ha quedado en su casa con los ojos pegados a la pantalla.


(Bueno, supongamos que fue por eso)

2 de febrero de 2009, 7:36  


Blogger Mr. Verloc ha dicho...

Genial, desde ahora voy a prestar más atención a este deporte ignorado por casi todo el mundo.

Me gusta que el quarter back ser el jugador decisivo, hay muchas películas buenas acerca de eso.

Que los fans sean una banda de gorditos que toman cerveza me estimula muchísimo. Tengo posibilidades de adaptación.

Me quede pensando en por qué los españoles dicen "la super bowl" o cosas tan horribles como "esparadrapo" o "la manita".
La respuesta puede estar en Internet, yo tengo instalado el diccionario "spanish-argentina" en firefox y la palabra "gordito" me aparece señalada en rojo, como alternativa me sugiere gordillo o gordolobo, entre otras (¿quién revisa estas cosas?)

Muy bueno el artículo, el mejor en muchos meses.
Le doy un premio:
Post of the year award

2 de febrero de 2009, 7:56  


Blogger Chester J. Lampwick ha dicho...

El buen clima de Córdona siempre atentó contra la popularidad del futbol americano.

Verloc, los españoles dicen las cosas de una forma muy extraña, pero le vamos a dar la derecha considerando que ellos fueron pioneros en este idioma.

Igual lo de "LA Super Bowl" es una aberración.

Ganaron los Pittsburgh Steelers, en una partido que los analistas consideran "el Super Bowl más emocionante de todos los tiempos".

Ahora a esperar hasta septiembre. Si usted está acá para esa fecha podemos ver algunos partidos juntos. Si quiere tomamos cerveza, pero en cueros ni sueñe que nos vamos a quedar.

2 de febrero de 2009, 13:00  


Anonymous Anai Le ha dicho...

Pucha, Verloc. Si usted pusiera la mitad de este ímpetu en ganar plata, en el mediano plazo las comentaristas de su blog estaríamos capeando el invierno en su palacete de la costa mediterránea con todos los gastos pagos.

3 de febrero de 2009, 12:29  


Anonymous Lale ha dicho...

...estaría bueno no?

3 de febrero de 2009, 14:45  


Anonymous Anai Le ha dicho...

Y, sí.

3 de febrero de 2009, 20:06  


Blogger Mr. Verloc ha dicho...

Hay habitaciones libres en casa, el que quiera venir a veranear y sea razonablemente limpio, está invitado.

4 de febrero de 2009, 11:08  


Anonymous Anai Le ha dicho...

Ah.
Ya.

4 de febrero de 2009, 15:29  


Anonymous Lale ha dicho...

Mire que esto queda registrado...

...luego no podrá venir con el cuento que nos autoinvitamos...

9 de febrero de 2009, 7:17  


Anonymous Anai Le ha dicho...

¿Cuento?

Nunca hubo una vez, Lale.

9 de febrero de 2009, 21:36  


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