sábado 30 de enero de 2010
Problemas relacionados con la canción "Feliz cumpleaños"
Este es un tema que siempre estuvo en mi cabeza y que varias veces hablé con amigos, familiares y algún que otro psicólogo. Los padres eligen el nombre de sus hijos de forma caprichosa y egoísta, esto lo sabemos todos; te tocó Toribio porque tu abuelo se llamaba así o te pusieron Alfonso porque tu abuela se acostaba con el Rey y tuvo un hijo bastardo hace muchos años, quién sabe; los padres son seres terribles que nos contagian miedos y nos proveen de cosas que no necesitamos, como nombres estúpidos. A pesar de esta forma aparentemente caótica y desvergonzada de nominar a la gente, que engrosa los legajos del registro civil ( y no hablemos del Uruguay con sus Washingtons y Nelsons), algunos papis y mamis tienen algo de consideración y evitan ponerle a sus hijos nombres ridículos que los estigmaticen y perjudiquen durante décadas.
Ejemplo: Papi: Que te parece si a la nena le ponemos de nombre "Salmonella" Mami (contrariada): No, que seguro que en el colegio la van a cargar con ese nombre, mejor le ponemos "Yasmine", y a lo sumo le dirán que tiene nombre de puta.
A pesar de todas estas previsiones, un asunto que siempre se pasa por alto es la elección de un nombre cuya cantidad de sílabas convengan a la canción "Feliz cumpleaños", y me refiero a la versión argentina, en la que hay que decir el nombre del agasajado. Voy a explicar por qué.
Tomemos un ejemplo práctico y fácil. Tenemos un niño llamado José, un nombre común de dos silabas, cuyo diminutivo es Josecito, que tiene 4 sílabas. Imaginen a este pobre desgraciado el día de su cumpleaños número 9; toda la familia está reunida, los abuelos, los tíos, los padrinos y todos sus amiguitos del cole, ¡qué lindo!. Está la torta con las velitas encendidas que se reflejan en los ojos tiernos del muchachito ilusionado, y todos empiezan a cantar: "Que los cumplas feliz, que los cumplas feliz, que los cumplas Joo..." ¿Qué va a suceder ahora?. Lo inevitable, la mitad de la concurrencia va a cantar Jooseeeeee, alargando inútilmente la segunda sílaba para que coincida con la métrica y el compás de la canción. La otra parte de los invitados recurrirá al diminutivo y cantará "Joseeciitoo", estropeando aun más esta triste canción de mierda; y entonces el caos; el nene ve como su pequeño universo construido con los retazos de los primeros recuerdos y aventuras, queda destrozado en la maraña de las convenciones de los adultos. ¿ Cómo puede ser que no tenga un nombre que se pueda cantar en mi cumple? se pregunta el imberbe. Así empezará el borrego a dudar de la existencia de Dios y pronto se volverá comunista o trolo.
Yo recomiendo a los papis la elección de un nombre de 3 sílabas, como Rodolfo, Rodrigo o Rolando.
Ahhh, qué alivio, ya escribí algo.
PUBLICADO POR Mr. Verloc | 21:51
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13 comentarios:
Bueno, veamos... ¿qué decir de este relato? Una cosa queda clara (y ya lo dije al autor): o te llamás Rodolfo o sos trolo... pero si te apodan "Tati"... ¿qué sucede? ¿En qué quedamos?
Y si, los padres son unas criaturas muy crueles o yo diría, vengativas... a ellos también les han puesto nombres (qué costumbre esa!) con el agravante que, al ir hacia atrás en el tiempo, éstos eran más pavorosos.
Había que ser bien macho para llamarse Tupac, Casanova, Nerón o Hermenegildo (y la lista puede ser interminable y sólo con nombres de varón) y que Oh!… no son de 3 sílabas!!. ¿Cómo pudieron superar esos hombres esa atroz agonía cada año en su onomástico?
Ahora, nosotros, coetáneos, sorteamos esta tragedia que roza el trauma y nos ponemos nicks como Mr Verloc! (¿?)
A cantar todos!!! Qué los cuuumplas feliiiiiz (y aquí, el silencio… esa palabra ya desentona para el autor, dejemos ahí…)
Espero sepa apreciar mi sarcasmo… sin inquinas.
Mr. Optimismo, a sus pies!
Ahhh Perdón! Gracias por compartir esta reflexión con nosotros!!
"La importancia de ser Ernesto" nunca tuvo más sentido para mí que ahora.
Bueno, o Rodolfo.
Sin más, bienvenido otra vez Mr Verloc!
No nos vuelva a dar ese susto, la última vez que lo piqué con un palo ud no se movía...
Todo el problema sucede porque le cambian la letra al clásico infantil "el payaso Plin-Plin".
Juro solemnemente ante el pergamino sagrado que lloré de la risa.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Con qué parte te reíste, Diego? Compartilo con nosotros, así también nos reímos!! jeje
Saludos a todos!
Griselda, usted sería una gran maestra de escuela. ¿De qué se ríe Galimberti? Digalo en voz alta así nos reimos todos. Ah, no lo dice, 5 amonestaciones Galimberti, por gracioso.
Este articulo es buníiisimo. La verdad es que tienes razón, ahora que lo pienso, mi nombre al ser tan corto lo alargan siempre en esa canción y queda horrible.
Me gustan tus reflesiones, voy a seguir tu blog, pasate por el mio cuando quieras: http://vocesdeloslibros.blogspot.com/
Gracias Elisa, este blog está un poco a la deriva ultimamente, pero en cualquier momento nos da un golpe de inspiración y escribimos algo.
¡Feliz año, par de Importantes!
Ja! y con todas los millones de consideraciones que tuvimos para eleguir los nombres de nuestros hijos (que no se pueda traducir, que no haya problemas de pronunciacion, que no sea vulgar ni aqui ni alla, etc., etc., etc.,)se nos viene a pasar esta! puta carajo que no se puede estar en todo! jajajaj Muy buen post!
gracias Florencia, es bueno que después de un año de ausencia tengamos un comentario como el tuyo. Ahora nos vamos inmediatamente a la farmacia a comprar cafiaspirina, para que no decaiga la capacidad neuronal de los escritores.
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